¡Hagamos algo!

Unión Afirmativa de Venezuela está conformando una división de mujeres lesbianas cisgénero con tal propósito tiene una invitación permanente a quienes deseen incorporarse.

 

Unión Afirmativa es una asociación civil sin fines de lucro cuya razón de ser es la promoción de los estándares internacionales sobre derechos humanos en Venezuela. En particular los relacionados con la orientación sexual, la identidad y expresión de género, es decir, los que se refieren a las personas LGBTI. Como una ONG no tenemos filiación con partidos políticos ni grupos religiosos. No seguimos ninguna ideología.

 

Nuestra área de acción comprende:

1) Formación

2) Investigación y Documentación

3) Incidencia en organismos e instituciones a nivel nacional e internacional

4) Propuestas legislativas y de políticas públicas.

 

Esta división de mujeres  lesbianas cisgénero de Unión Afirmativa tiene dos objetivos: en primer lugar crear un espacio de encuentro. En segundo lugar, organizar y realizar actividades, culturales, sociales, deportivas y recreativas en alianza con la empresa pública y privada y con otras organizaciones de derechos humanos.

 

Tendrás la oportunidad de aprender sobre tus derechos y además aportar tus conocimientos junto a otras mujeres como tú. Comunícate con nosotras

¡Anímate y hagamos algo!

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Capacitación a comunicadores sociales sobre enfoque y términos LGBTI

Amnistía Internacional Venezuela convoca a profesionales de la Comunicación Social a una capacitación en el manejo apropiado de elementos conceptuales, enfoque y términos relacionados con personas lesbianas, gays, bisexuales, trans e intersex (LGBTI) a través del análisis de lecturas, notas de prensa, audios y videos a ser desarrollados en una única sesión. Quienes completen satisfactoriamente la totalidad de este taller participativo de cuatro (4) horas recibirán un certificado digital.

 

Objetivos Específicos:

  1. Entender y analizar la discriminación y sus maneras de manifestación.
  2. Dotar a los participantes de los conocimientos necesarios para prevenir, identificar, eliminar y/o disminuir actos discriminatorios.
  3. Proporcionar a los participantes con los conceptos básicos relacionados con la orientación sexual, identidad y expresión de género.
  4. Emplear de manera efectiva la terminología relacionada con las minorías sexuales al hablar sobre el tema, redactar una noticia y/o elaborar una pregunta en los medios de comunicación.

DURACIÓN:   9.00 AM A 1:00 PM.

INICIO:   25-03-2017

LUGAR:   AMNISTÍA INTERNACIONAL VENEZUELA, TORRE PHELPS, PISO 17, AV. LA SALLE, PLAZA VENEZUELA.

CUPO:   19 PERSONAS

Inscripción aquí

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Evolución del matrimonio en Venezuela

El siguiente texto es un extracto del catálogo de la exposición “De bodas y casorios”, realizado en el Museo de Arte Popular de Petare Bárbaro Rivas, por  Fundalamas – Alcaldía de Sucre en noviembre de 2010 hasta marzo 2011.

Investigación y texto: Ana María Zoghbi

 

El matrimonio es considerado por numerosos autores como un género de unión sexual que se distingue por la plenitud, permanencia, religiosidad y legalidad. La idea de plenitud aparece referida por los filósofos, la de la permanencia se refleja en los conceptos dados por los sociólogos, la religiosidad es establecida por las religiones y la legalidad predomina en las definiciones de los juristas.

La finalidad del matrimonio es la satisfacción del instinto genésico, la moralización del amor, la procreación, la educación de los hijos, el auxilio recíproco de los cónyuges, la felicidad mutua, la vida en común, el perfeccionamiento y el complemento sexual, entre otros. Sería un error pretender que el matrimonio tiene uno solo de estos fines, ya que todos pueden ser realizados en él.

En la actualidad, existen sistemas propuestos y adoptados por diversos países para la realización de los matrimonios. Un sistema exclusivamente religioso según el cual la ley del Estado solo atribuye carácter y efectos civiles al matrimonio celebrado por una sola religión; un sistema exclusivamente civil que hace obligatorio para todos los ciudadanos el matrimonio civil celebrado ante un funcionario civil que representa al Estado, no reconociendo cualquier elemento religioso; un sistema mixto que ofrece la celebración del matrimonio civil y religioso y un sistema de libre elección de forma civil o religiosa, que reconoce efectos civiles a ambas formas.

 

El matrimonio en Venezuela

El hecho social que se relaciona con los matrimonios, ha actuado en el desarrollo de la población venezolana con las ventajas y trabas propias de cada estadio de su evolución histórica.

En las comunidades prehispánicas, la poligamia, tanto simultánea como la sucesiva, predominó abiertamente como institución que regulaba las uniones entre los sexos opuestos. Funcionarios y cronistas de los siglos XVI, XVII y XVIII dejaron constancia escrita de que los indígenas “tenían las mujeres que querían y muchos se juntaban con sus hijas, primas y parientas”.

El funcionamiento de este tipo de matrimonio implica, entre otros aspectos, gran inestabilidad, escasa solemnidad al realizarse y una edad para casarse muy baja, sobre todo en las mujeres. La poligamia se ajustaba, sin embargo, a determinadas pautas económicas y sociales, y por ello su significado solo puede apreciarse en la comprensión integral de tales pautas.

Iniciando el siglo XVI la presencia europea en Venezuela introdujo un nuevo patrón de matrimonio basado en la monogamia; sin embargo el desarrollo del matrimonio monogámico fue  muy lenta y de significaciones regionales desiguales, ya que la rudeza de los años de la conquista poco se prestó para la adopción de prácticas nupciales más elaboradas y complejas.

En la etapa de la conquista, los españoles que llegaron al país traían poco arraigadas las costumbres monogámicas. Hasta finales dela Edad Media fue, por ejemplo, de gran aceptación en España la barragamía o el concubinato consentido por la ley para evitar ciertas degradaciones de la mujer y los hijos. Pese a que los Reyes Católicos establecieron que todos los matrimonios debían celebrarse sólo por la Iglesia, no pudo evitarse que prácticas derivadas de la barragamía continuaran en la península ibérica y pasaran a América. En Cubagua y Margarita, en la primera mitad del siglo XVI, abundaban los españoles que “vivían amancebados o abarraganados con indias, esclavas y con moriscas y algunos con españolas”.

En la segunda mitad del siglo XVI a medida que se consolidaba la población y se definían las aspiraciones de formar bienes de fortuna, el matrimonio monogámico se hizo más frecuente, particularmente entre la población de origen hispánico. Contribuyó al afianzamiento de este tipo de unión conyugal, entre los blancos, la realización del Concilio de Trento (1545-1563) en el que se reafirmó la doctrina de la Iglesia Católica de la prohibición de ley divina que cristianos tengan varias mujeres al mismo tiempo, además de considerar al matrimonio como un sacramento indisoluble y un contrato perpetuo entre el hombre y la mujer.

Los matrimonios entre blancos se fueron haciendo más regulares en las principales ciudades fundadas antes del siglo XVII. Sin embargo la gente llamada de color (indios, negros, mestizos y mulatos) continuaba practicando las uniones consensuales, pues el matrimonio religioso tenía poca significación económica y social. El Concilio de Trento, además, contribuyó a hacerlos más reacios al matrimonio eclesiástico, debido a las formalidades que estableció para que el mismo fuera válido: presencia de un sacerdote y dos o tres testigos.

Desde las décadas iniciales del siglo XVII, los casamientos y velaciones de indios, negros y sus mezclas se hicieron más frecuentes, al menos en Caracas, pero lo cierto es que entre 1600 y 1800 la mayor parte de la población transitaba realidades sociales que aseguraban el dominio de uniones consensuales.

En 1776, el rey de España Carlos III dictó una pragmática sanción encaminada a “evitar los frecuentes matrimonios desiguales contraídos por los hijos de familia sin el consejo o consentimiento de los padres o que quiénes hacían las veces”, la cual fue aplicada en toda América  y en ella los hijos e hijas menores de 25 años debían obtener el permiso paterno; sin embargo los negros, mulatos y pardos estaban libres de tal obligación legal. Los indios debían pedir el consentimiento de los curas doctrineros cuando no conociesen a sus padres o viviesen lejos de ellos.

 

SIGLO XIX

Durante las primeras décadas del siglo XIX, nada ocurrió para estimular el matrimonio legítimo. Por el contrario, la Guerra de Independencia y las contiendas civiles siguientes, contribuyeron a reforzar la tendencia hacia el concubinato. En el ámbito militar, una ley del 7 de abril de 1826 expedida en Bogotá por el Congreso de la Gran Colombia permitió a oficiales y soldados contraer matrimonio sin licencia del gobierno; pero el 28 de julio de 1828 el Libertador presidente Simón Bolívar la derogó por considerar que había resultado contraria a la moral, disciplina y moralidad del ejército.

Lo más significativo que aconteció en el siglo XIX fue el Decreto-Ley del Matrimonio Civil expedido el 1 de enero de 1872 por el presidente Antonio Guzmán Blanco. Según las disposiciones del decreto, “el matrimonio civil precedería al religioso y se celebraría ante los presidentes de los Concejos Municipales en los salones de sesiones de éstos, salvo en el caso de que uno de los contrayentes estuviese in articulo mortis, circunstancia por la cual se podría celebrar la ceremonia en casas particulares”. Al mismo tiempo, se preveía la figura jurídica de la separación de cuerpos, sin llegar, sin embargo, a sancionar el establecimiento del divorcio, el cual fue instituido con la sanción del Código Civil del 9 de abril de 1904, mediante el cual “el matrimonio válido se disuelve por la muerte de uno de los cónyuges o el divorcio”. Se instituye así la disolución de un vínculo que, hasta entonces, se había considerado perpetuo e indisoluble.

 

SIGLO XX

Durante las primeras décadas del siglo XX  el matrimonio no mostró mayor evolución que la  del siglo anterior. La mayor parte de la población permaneció indiferente ante el matrimonio pues para ellos que nunca percibían los efectos del derecho a la herencia, poca significación revestía la expresión jurídica de la familia.

Los cambios suscitados por la actividad petrolera imprimieron su huella en la evolución del matrimonio a partir de 1920, fecha en la que se eleva la frecuencia de matrimonios. El matrimonio en Venezuela evidencia, en su desarrollo histórico reciente, un progreso significativo hasta el punto de llegar a registrar, en los últimos 30 años, cifras muy similares a la de países industrializados. El 26 de julio de 1982 se promulgó la ley de reforma parcial del Código Civil venezolano, hecho que vino a significar un cambio en algunos aspectos relacionados con el matrimonio en Venezuela, así como también condiciones diferentes respecto a la administración de bienes conyugales, al reconocimiento de los hijos habidos fuera del matrimonio, los derechos de herencia, las causales de divorcio, la patria potestad compartida por ambos padres, etc.

El aumento de la frecuencia de los matrimonios en Venezuela responde a positivos cambios socioeconómico, pues la generalización de la propiedad de todas las clases sociales y la evolución jurídica que ella ha estimulado, obliga a pensar que el matrimonio, en nuestro país, está afianzando el comportamiento típico de las sociedades modernas.

Fuente:

Fundación Ángel Lamas, 2010.  https://fundalamas.wordpress.com/2011/10/23/resumen-catalogo-de-bodas-y-casorios-la-evolucion-del-matrimonio-en-venezuela/

 

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Hablemos de Orientación Sexual

¿Qué es la orientación sexual?

 

La orientación sexual es una atracción constante hacia otra persona en el plano emotivo, romántico, sexual o afectivo. Es fácil diferenciarla de otros componentes de la sexualidad, incluso del sexo biológico, la identidad del género (el sentimiento psicológico de ser hombre o mujer) y el papel social que conllevan los géneros (tales como adhesión a ciertas normas culturales relacionadas con el comportamiento femenino o masculino).

 

La orientación sexual existe en torno a un continuum, que abarca desde la homosexualidad exclusiva hasta la heterosexualidad absoluta e incluye diversas formas de bisexualidad. Las personas bisexuales pueden sentir una atracción sexual, emotiva y afectiva hacia ambos sexos. Las personas que sienten una orientación homosexual se denominan gay (tanto hombres como mujeres) o lesbianas (solamente para referirse a las mujeres).

 

La orientación sexual es diferente del comportamiento sexual porque se refiere a los sentimientos de una persona y a la imagen que tiene de sí misma.

 

 

¿Qué factores condicionan la orientación sexual de una persona?

 

Existen varias teorías sobre los orígenes de la orientación sexual: hoy día la mayoría de los científicos considera que la orientación sexual es probablemente el resultado de una compleja interacción de factores ambientales, cognitivos y biológicos. En la mayoría de las personas la orientación sexual se determina a una edad muy temprana. En estos últimos tiempos también se ha podido comprobar que la biología, incluso los factores hormonales genéticos o innatos, desempeña un papel importante en la sexualidad de las personas. En síntesis, es importante reconocer que probablemente existen diversos motivos que explican la orientación sexual de una persona y que éstos son diferentes en cada caso.

 

¿Se puede cambiar la orientación sexual con terapia?

 

No. Si bien la mayoría de los homosexuales lleva una vida exitosa y feliz, algunos, a menudo bajo coerción por parte de sus familias o de grupos religiosos, desean cambiar su orientación sexual por medio de la terapia. Sin embargo, la realidad es que el homosexualismo no es una enfermedad. No requiere tratamiento y no se puede cambiar.

 

No obstante, cuando los homosexuales, las lesbianas y los bisexuales solicitan ayuda de un psicoterapeuta, no necesariamente es para cambiar su orientación sexual. Ocasionalmente, los homosexuales, las lesbianas y los bisexuales procuran asistencia psicológica para poder asumir su propia sexualidad, o para buscar estrategias que los ayuden a lidiar con el prejuicio, pero la mayoría de las veces cuando necesitan ayuda de la psicoterapia es por los mismos motivos existenciales que los heterosexuales.

¿La homosexualidad es una enfermedad mental o un problema emocional?

 

No. Los psicólogos, psiquíatras y otros psicoterapeutas concuerdan en que la homosexualidad no es una enfermedad, un trastorno mental o un problema emocional. En más de 35 años de investigaciones científicas imparciales y bien diseñadas, se ha podido demostrar que la homosexualidad, de por sí, no está relacionada con trastornos mentales o problemas emocionales o sociales.

 

En una época se consideró a la homosexualidad como un trastorno mental porque los profesionales de esa disciplina y la sociedad contaban con información tendenciosa. En el pasado, los estudios sobre homosexuales, lesbianas y bisexuales, se concentraban exclusivamente en las personas bajo tratamiento psicoterapéutico, lo que daba un sesgo a sus conclusiones. Cuando los investigadores comenzaron a analizar la información relacionada con personas que no estaban bajo tratamiento, se dieron cuenta de inmediato que el concepto de la homosexualidad como enfermedad mental era falso.

 

En 1973, La (Asociación Norteamericana de Psiquiatría) corroboró la importancia de las nuevas investigaciones sobre el tema y quitó a la homosexualidad del manual oficial que contiene la lista de enfermedades y trastornos mentales. Dos años más tarde la adoptó una resolución apoyando esa decisión. Durante más de 25 años ambas Asociaciones han exhortado a los profesionales de sus respectivas disciplinas a que intenten eliminar el estigma que vincula la orientación sexual con trastorno mental.

 

¿Por qué algunos homosexuales, lesbianas y bisexuales conversan abiertamente sobre su orientación sexual?

 

Conversan sobre su sexualidad porque consideran importante para su propia salud mental el poder compartir ese aspecto de sí mismos con otras personas. De hecho, para los homosexuales, las lesbianas y los bisexuales, el proceso de evolución de su propia identidad está estrechamente vinculado con su adaptación psicológica -cuanto más positiva sea la identidad homosexual, lesbiana o bisexual, más sanos estarán psicológicamente y mayor será su autoestima.

¿Qué podemos hacer para superar el prejuicio y la discriminación que acosan a los homosexuales, las lesbianas y los bisexuales?

 

Las investigaciones realizadas hasta ahora han encontrado que las personas con la actitud más positiva hacia los homosexuales, las lesbianas y los bisexuales, son las que conocen íntimamente a alguno de ellos, sea debido a relaciones de amistad o de trabajo. Es por ese motivo que los psicólogos consideran que las actitudes negativas hacia los homosexuales emanan en general de prejuicios que no están arraigados en experiencias reales sino más bien en ideas preconcebidas y estereotipos.

 

Por otra parte, es importante, para este grupo de personas así como para cualquier minoría, protegerse de la discriminación y la violencia. Algunos estados del país tipifican como “delito de odio” cualquier acto de violencia basado en la orientación sexual de la persona agredida, y diez de éstos ya han promulgado leyes en contra de la discriminación sexual.

 

¿Todos los hombres homosexuales o bisexuales están infectados con el virus del SIDA?

 

No. Este es un mito comúnmente expresado. En realidad el riesgo de exposición al VIH está relacionado con el comportamiento de la persona y no con su orientación sexual. Lo que sí es importante recordar en relación al VIH/SIDA es que puede prevenirse empleando prácticas sexuales seguras y evitando el uso de drogas.

¿La orientación sexual es una opción?

 

No, los seres humanos no pueden escoger ser homosexuales o heterosexuales. Para la mayoría de las personas, la orientación sexual se define al comienzo de la adolescencia, sin necesariamente pasar por una experiencia sexual. Si bien tenemos la opción de actuar, o no, en relación a esos sentimientos, los psicólogos no consideran que la orientación sexual sea un acto consciente que podamos cambiar a voluntad.

 

La orientación sexual es diferente del comportamiento sexual porque se relaciona con los sentimientos y la auto-imagen. En su comportamiento las personas deciden expresar, o no, su orientación sexual.

¿Qué sabemos de las llamadas “terapias de conversión”?

 

Algunos psicoterapeutas, que practican lo que denominamos terapias de conversión, señalan haber logrado un cambio en la orientación sexual de sus clientes -de homosexual a heterosexual. Sin embargo, al examinar con mayor precisión dichos informes, observamos varios factores que nos hacen dudar de sus resultados. Por ejemplo, muchos de estos informes provienen de organizaciones cuya perspectiva ideológica repudia la homosexualidad. Además, sus conclusiones carecen de fundamentación. Por ejemplo, no le dan un seguimiento temporal a sus resultados con miras a la presentación de un informe, tal como se hace comúnmente para corroborar los resultados de otras intervenciones.

 

La (Asociación Norteamericana de Psicología) observa con cierta inquietud este tipo de terapias y su posible impacto perjudicial sobre los pacientes. En 1997, El Consejo de Representantes de la Asociación adoptó una resolución reafirmando la oposición de los profesionales ante la homofobia en los tratamientos y explicando los derechos que tienen los clientes a un tratamiento libre de todo prejuicio y a la autodeterminación. Cualquier persona que se somete a terapia para ahondar en los asuntos relacionados con su sexualidad tiene derecho a recibir dicho tratamiento en un entorno profesional imparcial, libre de todo prejuicio impuesto por la sociedad.

¿Las lesbianas, los homosexuales y los bisexuales pueden ser buenos padres?

 

Sí. Los estudios realizados comparando niños de padres homosexuales con los de padres heterosexuales no han encontrado ninguna diferencia de desarrollo entre estos dos grupos de niños en los siguientes cuatro ámbitos críticos: inteligencia, adaptación psicológica, adaptación social y popularidad con sus amistades. También es importante señalar que la orientación sexual de los padres no determina la de sus hijos.

 

Otro mito sobre la homosexualidad es la creencia errónea de que los homosexuales tienen una mayor tendencia a abusar sexualmente de los niños que los heterosexuales. No existen pruebas de que los homosexuales tiendan a un mayor abuso sexual de los niños que los heterosexuales.

 

¿Por qué es tan penoso para algunos homosexuales, lesbianas o bisexuales asumir su propia identidad sexual?

 

Para algunos homosexuales, lesbianas y bisexuales este proceso de asumir su propia identidad sexual es relativamente penoso, para otros no. A menudo las lesbianas, los homosexuales y los bisexuales, cuando se dan cuenta por primera vez que su orientación sexual es distinta a la norma, se sienten atemorizados, diferentes o solos. Esto es aún más patente cuando las personas reconocen su orientación sexual durante su infancia o su adolescencia, lo que ocurre con relativa frecuencia. Según su conformación familiar y su entorno físico, tendrán acaso que luchar contra los prejuicios y la desinformación respecto a la homosexualidad. Los niños y los adolescentes son los más vulnerables a estos efectos nocivos de los prejuicios y estereotipos. Además, también temen ser rechazados por sus familias, amigos, colegas de trabajo e instituciones religiosas.

 

Algunos homosexuales se preocupan de que si su orientación sexual es conocida pueden perder su trabajo o ser hostigados en la escuela. Desafortunadamente, los homosexuales, las lesbianas y los bisexuales corren un mayor riesgo de ser agredidos físicamente, o de ser víctimas de actos de violencia, que los heterosexuales. Algunos estudios realizados en California a mediados de los años 90 demostraron que casi un quinto de todas las lesbianas y más de un cuarto de los homosexuales que participaron en las encuestas habían sido víctimas de algún delito violento desencadenado por el odio hacia su orientación sexual. En otro estudio, también realizado en California con cerca de 500 adolescentes, la mitad de los jóvenes admitieron haber sido víctimas de algún tipo de agresión anti-homosexual, desde los insultos hasta la violencia física.

¿Por qué es tan importante que la sociedad esté mejor informada respecto a la homosexualidad?

 

Si educamos a todas las personas respecto a la orientación sexual y al homosexualismo lograremos reducir los prejuicios. En este sentido es particularmente importante educar a los jóvenes que están descubriendo su sexualidad -que sea homosexual, bisexual o heterosexual. Los temores expresados, según los cuales el acceso a ese tipo de información aumentará el número de homosexuales, no tienen validez. La información relacionada con la homosexualidad no hace que la gente se torne homosexual o heterosexual.

 

Fuente:

Tomado de http://www.apa.org/topics/orientacion.html

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Dictan charla de diversidad sexual en el Fondemi

“Dictan charla de Diversidad Sexo-Género en el Fondo de Desarrollo Microfinanciero” (título original publicado por Fondemi).

Trabajadoras y trabajadores participaron activamente en la charla de inclusión y justicia social, enmarcada dentro del Plan de Fortalecimiento Interno.

Caracas, 06 de febrero de 2015.- La profesora, Quiteria Franco, dictó charla informativa sobre la Diversidad Sexo-Género, en los Espacios de Integración del Fondo de Desarrollo Microfinanciero, ente adscrito al Ministerio del Poder Popular para las Comunas y los Movimientos Sociales, con el fin de apartar el pensamiento crítico de los ciudadanos y ciudadanas, en relación a la diversidad sexual y destacar, la importancia de aceptar a las personas indistintamente de sus características generales, eliminando así las acciones negativas como; el juzgar, excluir y etiquetar.

La defensora de los derechos humanos y la diversidad sexual, explicó que el primer paso para admitir y reconocer la homosexualidad es “Educarnos, normalmente lo que se rechaza es lo que desconoce, si yo no sé que es un homosexual, lo alejo de mí, lo discrimino y pretendo que no se acerque a mi porque tengo temor, de que me venga a contagiar. Esa discriminación y ese temor a la homosexualidad va ir disminuyendo, lo que hay es mucha desinformación, desconocimiento hacia la realidad y cuándo nuestro comportamiento está siendo discriminatorio”.

Asimismo amplió que “La homosexualidad no es una moda, lo que pasa es que a raíz de la comunicación, las redes sociales, nos estamos enterando de los avances en materia de derechos humanos de las personas Lesbianas, Gais, Bisexuales, Trans, Intersexuales (L.G.B.T.I.), están saliendo a la calle sin temor, ya hay un proceso de conciencia, la gente está perdiendo el miedo a salir y exigir sus derechos”.

Entre los temas conversados, se logró la definición de sexo, género, identidad sexual, orientación sexual, transgénero, transexual, intersexual, transformista, travesti, la sexualidad, asexual, pansexual, homosexual, heterosexual, bisexual, hermafroditas o intersexuales, la moralidad e inmoralidad desde el punto de vista social y cultural, así como algunos deberes y derechos humanos, que se violan por falta de comprensión de las causas de la diversidad sexual.

Por otra parte, tanto la profesora Franco como los participantes, exhortaron a los que dicen ser homofóbicos, a evadir la discriminación bien sea por sexualidad del hombre o la mujer y la discapacidad, debido a que el ser humano tiene derechos al libre desenvolvimiento de la personalidad, sexo y hay que reconocer a cada persona dentro de la sociedad, valorándolo porque hay que incluir, “Ser solidario y ofrecer una mano de ayuda”.

Los valores revolucionarios, son parte de los procesos que se han hecho inmortales entre los venezolanos, ya que son la esencia para la transformación del Hombre y la Mujer Nueva, con principios de formación para un mundo equitativo ante las diversidades sexuales, religiosas, de razón social, cultural o racial, que emergen del Libertador Simón Bolívar y el Líder del Socialismo Hugo Chávez. Prensa Fondemi

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