Reconocimiento 2015

Daniel Arzola recibe reconocimiento de Unión Afirmativa de Venezuela

Unión Afirmativa de Venezuela entrega un premio, que es un reconocimiento a quienes con su trabajo apoyan a las personas homosexuales o LGBTI en general a través de sus acciones y que pueden tener efecto significativo en la sociedad. La selección del merecedor de este reconocimiento se hace a través de una consulta en un comité interno de UNAF.
El pasado martes 23 de junio de 2015, la Asociación Civil Unión Afirmativa de Venezuela hizo entrega a Daniel de un reconocimiento especial por su campaña “No soy tu chiste”. El acto tuvo lugar en la Sala Cabrujas de Los Palos Grandes del Centro Cultural Chaco, en el Municipio Chacao en el marco de las actividades mensuales que organiza la Red LGBTI de Venezuela.
La presentación estuvo a cargo de Quiteria Franco, Coordinadora General de la Organización quien destacó las razones para otorgar a Daniel Arzola dicho reconocimiento. Se presentó una pequeña reseña biográfica de Daniel Arzola y se habló de la campaña, sus características, objetivos y alcance. Destacó Franco que la campaña ha trascendido todas las fronteras y barreras de comunicación al haber logrado un alcance mundial y ser traducida en 20 idiomas diferentes. La entrega del premio la hicieron Madeline Rivas y María Victoria Salas ambas miembros de Unión Afirmativa y fue recibida por Maria Teresa Urbina en nombre de Daniel Arzola quien actualmente reside en Chile.

En su intervención a través de un video contacto, Arzola habló sobre la campaña, y se mostró conmovido y agradecido por el reconocimiento. Expresó su agradecimiento a todas las personas que lo apoyaron. Dedicó el reconocimiento a María Teresa Urbina quien es la responsable de la primera muestra del trabajo de la campaña “No soy tu Chiste” y por coincidencia en el mismo lugar donde recibía este reconocimiento. Igualmente, agradeció a todos los aliados que lo apoyaron “personas heterosexuales que ven humanidad en las personas y mucho más allá de la sexualidad”. Expresó además que “los aliados son los heterosexuales, eso es importante; nuestra causa necesita aliados no enemigos”. Dijo además, “necesitamos comprender que hay dos tipos de personas los que cambian y los que no, personas que educar y  personas que condenar. No condeno la expresión homofóbica, condeno la incapacidad de cambiar. Ojalá estas personas reflexionaran y no se quedaran en unas disculpas por sus actos”. Para culminar su intervención nos leyó su poema “Pido la palabra”. Aquí se los dejamos para que lo lean.

Pido la Palabra
No venga a decirme
que es un juego,
si el dolor no da risa
No venga a decirme que es un juego,
si la ignorancia lanzó carcajadas de burla
que me dejaron marcas en la cabeza
No me diga que no era en serio
si todos ríen menos yo
no me hable de patria
que la patria, muerto no sirve de nada
No me hable de sacrificio,
si no sabe qué es rendir una comida para todo un día
No me hable de sacrificio,
sin saber qué es ver a su hermana morirse de hambre
No venga usted a sentirse hombre,
Como si fuese un don ser hombre
porque hombría fue volver letra el abuso
y llenarme las manos de colores y no de sangre.

No venga usted a sentirse hombre
porque algo le guinda,
pues la verdadera formación nace del respeto
No tengo un defecto chistoso
ni una gracia que deba disculparse
y si su dios tiene un problema conmigo,
que sea él quien me lo diga.
ahórrese la risita estúpida que le defeca la boca
si la misma boca que pide un salvador
es la misma que calienta la masacre.

Conozco bien la gracia y el defecto del marica
yo no vengo a imponerme pero no me escondo ya
vengo a estar, sin contener la respiración
sin callarme la voz que aprendió a gritar
no vengo a quitarle nada a nadie,
entonces deje de quitarme lo mío
y no me vea como un saco de SIDA
si es usted quien no sabe usar un condón
y no me vea como un confundido
si he estado tan seguro de quién soy
¡Tanto! hasta convencer:
a una madre que me creía enfermo
a un dios que me quería muerto
y puedo seguir contando.

Pocas personas pueden verse por dentro sin sentir miedo
y aquí estoy yo.

Si aprendí a vivir en un país que me ataca y se burla
no me hable de respeto
Pido entonces la palabra:
Si no quiere que me defienda,
simplemente no me ataque.

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