Declaración de la Alta Comisionada Michelle Bachelet luego de la visita a Venezuela

English Below

Declaración de la Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos Michelle Bachelet al final de su visita a Venezuela

Caracas, 21 de junio de 2019

Buenas tardes y gracias por estar aquí,

Esta ha sido una corta pero crucial visita para mí. Es, además, la primera visita oficial de un Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos a Venezuela. Me iré de Caracas esta noche, pero se quedará una presencia de mi Oficina en el país por primera vez. Hemos alcanzado un acuerdo con el Gobierno para que un pequeño equipo de dos oficiales de derechos humanos permanezca aquí, con el mandato de proveer asistencia y asesoría técnica y, muy importante, continuar monitoreando la situación de derechos humanos en Venezuela.

Agradezco al Gobierno su invitación, su cooperación y su compromiso con mi Oficina, incluyendo al equipo técnico que visitó el país en marzo.

Previo a mi visita, solicitamos al Gobierno varios compromisos, y hemos podido alcanzar varios acuerdos, además de la ya citada presencia de los oficiales de derechos humanos. Tenemos el compromiso expreso del Gobierno para llevar a cabo una evaluación de la Comisión Nacional para la Prevención de la Tortura y para determinar los principales obstáculos en el acceso a la justicia en el país. Fue profundamente doloroso escuchar el anhelo de las víctimas y sus familiares por obtener justicia ante las graves violaciones de derechos humanos. Espero sinceramente que nuestra evaluación, nuestra cooperación y nuestra asistencia ayude a reforzar la prevención de la tortura y el acceso a la justicia en Venezuela. El Gobierno también ha aceptado que mi equipo tenga acceso pleno a los centros de detención para poder monitorear las condiciones de detención y hablar confidencialmente con los privados de libertad. El Ejecutivo también se ha comprometido a trabajar para permitir un acceso más amplio a los distintos mecanismos de derechos humanos, incluidos los expertos independientes de Naciones Unidas, conocidos como relatores especiales.

Celebro la liberación del parlamentario opositor Gilber Caro, que se encontraba en custodia del servicio de inteligencia SEBIN. Asimismo, recibo con beneplácito de la liberación de Melvin Farías y Junio Rojas, aunque hago un llamado a las autoridades a liberar a todas las personas que están detenidas o privadas de libertad por ejercer sus derechos civiles y políticos de forma pacífica.

El propósito de mi visita fue abrir un espacio que permita mantener una relación más cercana y fluida con las autoridades e instituciones del Estado, la sociedad civil y las víctimas de derechos humanos. Mi deseo era venir y escuchar a todos los actores para poder trabajar con ellos hacia el respeto, la promoción y la protección de todos los derechos humanos de todos los venezolanos.

Durante mi visita me reuní con el presiente, Nicolás Maduro Moros, y con varios ministros de Gobierno y otros altos cargos, incluyendo el Canciller, el Ministro de Defensa y el del Interior, y aquellos a cargo de las carteras relacionadas con los derechos civiles, políticos económicos, sociales y culturales. También mantuve reuniones con al Presidente del Tribunal Supremo, el Fiscal General y el Defensor del Pueblo. De igual manera, sostuve una reunión con el Presidente de la Asamblea Nacional, Juan Guaidó, y otros parlamentarios de distintos partidos políticos, así como con el presidente de la Asamblea Nacional Constituyente.

También conocí a víctimas de abusos y violaciones de derechos humanos y a sus familias. Escuché el testimonio de un hombre que me explicó cómo su hermano fue torturado, humillado y asesinado por oficiales encapuchados de las FAES que allanaron su casa, así como muchas otras familias destrozadas porque sus seres queridos tuvieron el mismo destino. Un padre me mostró orgulloso el trofeo y las medallas que su hijo había ganado jugando al baloncesto antes de ser asesinado mientras participaba en una protesta en 2017. Una madre me relató el asesinato de su hijo de 14 años durante las manifestaciones del 30 de abril de este año. Escuché los testimonios de algunas personas que fueron privadas de libertad y sufrieron terribles torturas, como también cientos de violaciones contra partidarios del Gobierno. Conocí el testimonio de una madre de un joven que fue quemado vivo durante las protestas de 2017 y que pasó 15 días agonizando en el hospital antes de fallecer. Una joven me narró cómo su padre fue asesinado por defender el derecho a la tierra de los campesinos. Sus historias son desgarradoras y muestran la desconfianza que tienen en las autoridades estatales. Todos demandan justicia. Un sacerdote de la Iglesia para los Pobres nos compartió apasionadamente acerca de cómo los pobres y los grupos más vulnerables son los que más están sufriendo. No se trata de política, dijo, sino del sufrimiento de la gente.

Me he comprometido a continuar transmitiendo estas demandas y abogar por la justicia y la reparación para ellos, sean quienes sean los perpetradores. Soy consciente de que hay miles de otras víctimas y sus familias con las cuales no tuve la posibilidad de encontrarme, pero déjenme decirles algo: Su lucha por la justicia es importante, no solo por lo que ustedes han sufrido, sino por lo que significa para todos los venezolanos. No están solos.

He escuchado las voces de los manifestantes que luchan por la protección de sus derechos, y las de aquellos que buscan reparación por el daño que han sufrido. He encontrado a representantes de la sociedad civil, sindicalistas, líderes religiosos, empresarios, y académicos de todo el espectro socio-económico y político. Me he entrevistado con representantes de la comunidad internacional y con las agencias de las Naciones Unidas en Venezuela.

Todos me han transmitido como la situación humanitaria en Venezuela se ha deteriorado de forma extraordinaria, incluyendo el derecho a la alimentación, el agua, la salud, la educación y otros derechos económicos y sociales. El Gobierno ha lanzado proyectos en un esfuerzo de asegurar acceso universal a programas sociales, para lo que ha dedicado el 75 por ciento del presupuesto nacional. Sin embargo, hemos oído el testimonio de venezolanos, que a pesar de tener un empleo – muchos en el sector público enfrentan dificultades para adquirir medicinas o comida.

La situación sanitaria sigue siendo extremadamente crítica a causa de múltiples factores, la escasez de medicinas y equipamientos, el éxodo de los profesionales de salud, el deterioro de la calidad del agua y del saneamiento, y los apagones eléctricos. El costo y la falta de anticonceptivos en las farmacias ha contribuido a un aumento de los embarazos adolescentes, y de la mortalidad materno-infantil. Los trabajadores de la salud me han descrito como equipamientos médicos, como las máquinas de rayos X, escasean o no están en funcionamiento; y las personas que viven con enfermedades crónicas me han alertado sobre la falta de medicamentos esenciales para su supervivencia. He hecho un llamado al Gobierno para que proporcione los datos relacionados con la situación sanitaria y otros derechos socio-económicos que permita evaluar la situación y apoyar de forma adecuada.

Las causas de esta inmensa crisis económica -la cual se ha exacerbado dramáticamente desde 2013- son diversas, y he hablado con el Estado sobre la necesidad de resolverlas urgentemente con el apoyo de las agencias de las Naciones Unidas que recientemente han podido reforzar su presencia en Venezuela. Me preocupa que las sanciones impuestas este año por Estados Unidos sobre las exportaciones de petróleo y el comercio de oro están exacerbando y agravando la preexistente crisis económica.

Nuestro informe sobre la situación de derechos humanos en Venezuela mandatado por el Consejo de Derechos Humanos en Ginebra, que se presentará el 5 de julio de 2019, contendrá mucha más información basada en evidencias, así como análisis objetivo relativo a todos los aspectos de derechos humanos que acabo de destacar, además de recomendaciones constructivas sobre cómo avanzar.

En este tiempo de grave crisis económica, social y política, he hecho un llamamiento a líderes de todo el espectro político para que intenten encontrar una manera de confrontar los desafíos y el sufrimiento del pueblo de Venezuela. Para ello, todas las voces deberían ser incluidas. Las crisis solo pueden ser resueltas a través de la participación significativa, franca e inclusiva de diversos actores de la sociedad.

He apelado a todos los líderes políticos a que participen constructivamente con el diálogo facilitado por Noruega y con cualquier otro esfuerzo para intentar enfrentar la actual situación política en Venezuela. El destino de más de 30 millones de venezolanos reside en la voluntad y la habilidad de sus líderes para colocar los derechos humanos de la gente por encima de cualquier ambición personal, política o ideológica. Entiendo el escepticismo de algunos en Venezuela acerca de la posibilidad de que cualquier de estas negociaciones prosperen, pero la grave situación en el país debe instar a los líderes a intentarlo. Mantener posiciones arraigadas en cualquiera de los dos lados solo agravará la crisis, y los venezolanos no pueden permitirse que se deteriore aún más la situación en el país.

Hago un llamado a dar pasos audaces hacia un compromiso para dejar a un lado las ganancias cortoplacistas y enfocarse en logros a medio y largo plazo para todo el país. Las negociaciones pueden dar frutos solo si son inclusivas y si las partes involucradas dan una respuesta a la urgencia real de la situación.

Nuestra Oficina está lista para dar asistencia y asegurar que los derechos humanos de todos los venezolanos sean plenamente protegidos. Nuestra presencia aquí posibilitará trabajar con las instituciones estatales, la sociedad civil y el sistema de Naciones Unidas.

FIN

Fuente: ACNUDH

Statement by UN High Commissioner for Human Rights Michelle Bachelet at the end of her visit to Venezuela
 
Caracas, 21 June 2019/

Good evening, and thank you for coming.

This has been a short, but crucial, visit for me – the first-ever official mission by any UN High Commissioner for Human Rights to Venezuela. I will leave Caracas shortly but I leave behind a presence in the country – again, a first in Venezuela for the UN Human Rights Office. We have reached an agreement with the Government for a small team of human rights officers to be based here, with the mandate to provide technical assistance and advice, as well as – importantly – to continue to monitor the human rights situation in Venezuela.

I thank the Government for its invitation and for its cooperation and engagement with my Office, including with the team that visited in March this year. Ahead of my visit, we put forth a number of requests to the Government and have now agreed several outcomes, in addition to our presence here. We have the Government’s stated commitment for us to carry out an evaluation of the National Commission for the Prevention of Torture and to assess the main obstacles for access to justice in the country. In my meetings with victims and their families, their deep yearning for justice for grave human rights violations was made painfully clear. I sincerely hope that our assessment, advice and assistance will help strengthen torture prevention and access to justice in Venezuela. The Government has also agreed that my team will be guaranteed full access to detention centres to be able to monitor conditions and speak to detainees. They have committed to working towards broader engagement with and access for international human rights bodies – including the UN’s independent experts, known as Special Rapporteurs.

I welcome the release of opposition lawmaker Gilbert Caro from the custody of the intelligence agency, SEBIN. I also welcome the release of Melvin Farias and Junior Rojas, but I have called on the authorities to release all those in detention or otherwise deprived of their liberty for peaceful dissent.

The purpose of my visit was to open the space for us to engage more closely with State authorities and institutions, civil society and victims of human rights violations. I wanted to listen to all actors, to work with them towards the respect, promotion and protection of all the human rights of all Venezuelans.

I met with President Nicolás Maduro Moros and several Government ministers and officials, including the Minister of Foreign Affairs, Defence Minister and the Minister of the Interior and those charged with a host of different portfolios relating to economic, social, civil, political and cultural rights. I also met with the president of the Supreme Court, the Attorney General and the Ombudsman. I held discussions with the president of the National Assembly, Juan Guaido, and other members of parliament from different political parties, and also with the president of the National Constituent Assembly.

I also met victims of human rights violations and their families. The man who told of his brother’s torture, humiliation and killing by hooded FAES security officers in a raid on his house – and the many other heartbroken families whose loved ones suffered a similar fate. The father who showed off his son’s basketball trophy and the many medals he had won before he was killed while taking part in protests. The mother whose 14-year-old child was shot during demonstrations on 30 April this year. People who suffered horrific torture in detention. I also met victims of violence against Government supporters. A mother whose young son, a Government supporter, was set on fire during the 2017 protests and spent 15 agonising days in hospital before he died. A daughter whose father was killed for defending the rights of peasants to access land. Their stories were heart-rending. They all demanded justice. A Catholic priest from the Church for the Poor spoke poignantly about how it is the poor and the most vulnerable who are being hit the hardest. This is not about politics, he said, but about the suffering of the people.

I have raised and pledged to continue raising their concerns with the relevant authorities and to advocate for justice and redress for them – regardless of who the perpetrators are. I know that there are many more victims and their families that I was not able to meet, but let me say this: Your struggle for justice is important not only because of what you have suffered but because of what it means for all Venezuelans. You are not alone.

I have heard the voices of the demonstrators advocating for the protection of their rights and those seeking redress for the harms they have suffered. I have met with civil society representatives, trade unionists, religious leaders, members of the business community and academics from across the spectrum, as well as representatives of the international community and the UN agencies here.

They all bore testimony to how astonishingly the humanitarian situation in Venezuela has deteriorated, including with regards to the rights to food, water, healthcare, education and other economic and social rights. The Government has launched projects in an effort to ensure universal access to social programmes, to which it has dedicated 75 percent of the national budget. However, we have heard from Venezuelans who are fully employed – many in the public sector – who have difficulty affording medicine and adequate food.

The health situation continues to be extremely critical due to multiple factors, such as the shortage of medicine and equipment; the exodus of health professionals; the decline of water quality and sanitation facilities, as well as frequent power cuts. The cost and lack of availability of basic contraception in pharmacies has contributed to a rise in teenage pregnancies, and maternal and newborn mortality rates are also increasing. Healthcare workers have described to me how medical equipment like X-Ray machines are in short supply or have broken down; and those living with chronic diseases have told of the lack of life-saving medication. I have called on the Government to ensure that essential data related to healthcare and other economic and social rights is made available to enable all actors to accurately assess and seek to adequately manage the situation.

The causes of this immense economic crisis, which has been increasing dramatically from at least 2013, are manifold and I have discussed with the State the need to tackle them as a matter of priority with the support of the UN agencies that have recently been able to strengthen their presence in Venezuela. I am concerned that the sanctions imposed this year by the US on oil exports and gold trading are exacerbating and aggravating the pre-existing economic crisis.

Our report on the human rights situation in Venezuela mandated by the UN Human Rights Council in Geneva, scheduled to be presented on 5 July 2019, will contain more evidence-based information and objective analysis regarding all the human rights issues I’ve raised above as well as others, and constructive recommendations for the way forward.

In this time of grave economic, social and political crisis, I have called on leaders across the spectrum to seek to chart a way for Venezuela to confront the challenges and suffering of the people. All voices should be brought to the table. The crises can only be resolved through the meaningful, sincere participation and inclusion of actors from various sectors of society.

I have appealed to all political leaders to engage constructively with the talks facilitated by Norway and other such efforts to address the current political situation in Venezuela. The fate of more than 30 million Venezuelans rests upon the leadership’s willingness and ability to put the human rights of the people ahead of any personal, ideological or political ambitions. I understand the scepticism in Venezuela about the possibility of any such talks succeeding – but the dire situation here demands of its leadership the resolve to try. Holding firmly to entrenched positions on either side will only escalate the crisis – and the people of Venezuela cannot afford further deterioration of the situation in the country.

I call for bold steps towards compromise, to set aside short-term wins for medium-term and long-term gains for the entire country. The talks can succeed, as long as they are inclusive and those involved respond to the very real urgency to ensure their success.

Our Office stands ready to assist in ensuring that the human rights of all Venezuelans are fully protected, including through our presence here, which will be able to advise and work with State institutions, civil society and the UN system.

 

Source: UN OHCHR

Compartir

Quiteria Franco: Equidad y sororidad como aporte al progreso de Venezuela

Las personas LGBTI hemos sido señalados y discriminados durante muchos siglos y en los últimos 50 años hemos sido protagonistas de luchas y grandes logros, hemos conquistado espacios que nunca antes hubiésemos pensado. Sin duda estamos cambiando el mundo. Creo que reconocer esa capacidad de lucha, la fortaleza que hay en cada una de nosotras es lo que nos llena de esperanza. Hay momentos duros, pero también hay momentos de alegría y triunfos.

Por: Karla Ávila Morillo / Comunicaciones REDAC

La profesora Quiteria Josefina Franco Coronado, nació y vivió en Maracaibo, estado Zulia, hasta el año 1999, cuando decidió mudarse a la capital venezolana. Sus estudios comprenden la carrera de educación, mención Idiomas Modernos (inglés y francés) en la Universidad del Zulia. Luego prosiguió con un diplomado en traducción (inglés-español) en la Universidad Metropolitana de Caracas y finalmente culminó una maestría en Lingüística Aplicada en la Universidad Simón Bolívar, también en Caracas. Sin embargo, nunca se ha detenido en el crecimiento personal, ya que ha tomado diversos cursos y talleres en materia de derechos humanos, feminismo, desarrollo humano, redes sociales, liderazgo, entre otros ámbitos, que le han permitido crecer en aprendizaje para luego propagar ese conocimiento.

Ella piensa, desde lo más profundo de su reflexión, que no fue una disposición muy madurada, el querer hacer una carrera en Derechos Humanos, simplemente todo se fue dando hacia ese camino: “Yo creo que ha sido la vida, no fue una decisión al principio, muchos sucesos me llevaron hasta que, finalmente, sí tome la decisión de dedicarme a la defensa de derechos humanos. Descubrí que más que un trabajo era una labor que me enriquecía como ser humano, me formaba como ciudadana y me da mucha satisfacción personal y profesional”.

Quiteria es abierta y orgullosamente lesbiana, es pionera del movimiento que defiende los derechos de esta comunidad en Venezuela, trabaja en ello desde hace unos 17 años. Su historia está compuesta de eventos diferentes. En el año 2002 entró en contacto con la organización llamada “Amazonas de Venezuela”, la primera ONG venezolana de mujeres lesbianas y con ellas comenzó a escribir algunos textos para la web. Asevera Quiteria: “Textos que hoy en día yo los criticaría mucho, pero eran mis inicios. Entre 2004 y 2008 me dediqué a mi entorno personal. En 2009, llegaron a mi vida unos perros hermosos y regresé al activismo de protección animal, a perros en particular. En 2012, dentro de la Universidad Simón Bolívar había un grupo de diversidad sexual cuyo profesor asesor se jubiló y los chicos y chicas quedaron solos, entonces yo me ofrecí a ayudarlos.  De ahí entré en contacto de nuevo con las organizaciones LGBTI que ya había conocido en 2003. Después me acerqué con ACCSI, organización que trabaja con personas que viven con VIH y de ahí en adelante he interactuado con otras ONG de Derechos Humanos”.

Durante el 2013, comenzó a trabajar con “Unión Afirmativa” como voluntaria, llevaba las redes sociales. En el año 2014, quien era el coordinador de esta organización se casó en Argentina y se fue a vivir a España. Quiteria sintió tristeza porque la ONG iba a morir debido a que el coordinador se había ido del país, y nadie más dentro de la organización quería o podía asumir aquella coordinación, entonces se ofreció a tomar las riendas, cumplieron con todo el proceso formal y desde ese entonces pasó a estar al frente de la organización desde el  2014.

Para 2015, ya estaba colaborando en la redacción de un informe especial sobre la situación de personas LGBTI que se presentó en audiencia formal ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), la primera audiencia de una hora, exclusivamente para ese tema. Expresa que de ahí en adelante, no se ha detenido y siente que ha sido un gran descubrimiento para ella, un gran cambio en su vida, que le llena internamente y la hace sentir útil como ser humano.

Desde hace varios años ha estado realizando actividades exclusivamente para mujeres lesbianas, foros, talleres, charlas, etc. Eso le ha permitido conocer las realidades de diferentes mujeres. Lo que ha recogido hasta ahora es que hay mucho temor. Algunas de ellas han renunciado a sus trabajos debido a la discriminación. Otras no se atreven a decir nada sobre su vida personal por temor a la reacción, el riesgo de perder sus empleos. Todo esto con base en los comentarios y chistes que escuchan de sus compañeros de trabajo sobre la homosexualidad. Otras mujeres lesbianas comentan sobre las dificultades dentro de sus familias. Muchas veces se abstienen de contarle a sus familias por temor a ser echadas del hogar. “Hoy en día eso de hacerse independiente es muy cuesta arriba para los jóvenes, también lo es para muchos adultos. Pero definitivamente, no puede ser agradable tener que vivir ocultando una parte esencial de nosotras mismas. La sexualidad, los amores, el noviazgo, el enamoramiento, son etapas muy bonitas de la vida. Nadie debería tener que ocultar esa etapa tan bonita de la vida por temor a ser rechazada”.

Quiteria encuentra en la REDAC una red de personas muy variada. Gente que trabaja en las comunidades, personas más cercanas a las necesidades, dice: “Me gusta que podemos ser activistas ciudadanos, es decir, sin ser parte de una organización, pero si trabajas con la gente eres bienvenido. Nos une el interés por los derechos humanos pero desde un lado más fresco. Cada espacio donde pueda compartir con otros activistas y hablar sobre los derechos de las personas LGBTI ahí estaré”.

Asevera tajantemente que el trabajo en equipo siempre es importante. Sin embargo, cuando no hay un equipo hay que seguir trabajando. “No podemos detenernos a llorar o lamentarnos si no hay un equipo o grupo de personas con quien trabajar. Con esta crisis en el país, se ha ido mucha gente”. En Unión Afirmativa, por ejemplo, el año pasado, 2018, se fueron tres personas. Y no por eso se detuvieron. En la organización se reinventaron, llegaron nuevas personas, nuevos colaboradores, y siguieron adelante.

Ella vincula sus proyectos personales con los derechos humanos. Se ha convertido en su proyecto personal la creación de una comunidad de mujeres lesbianas. Está segura que es necesaria crearla, considera que no ha existido nunca una comunidad lésbica sólida que se una para actuar por sus derechos humanos. Afirma que la realidad es que las mujeres lesbianas de cierta edad han descubierto su “lesbiandad” a una edad muy tardía y no existen grupos a donde poder ir y conseguir apoyo, además, hay aún mucho temor a mostrarse como mujer lesbiana, asunto que le llena de mucha tristeza porque no se trata de mostrar tu orientación sexual, se trata de que se oculta una parte importante de tu vida, que es el vínculo amoroso hacia otra persona, el vínculo familiar, y nadie puede ser feliz teniendo que ocultar una parte tan esencial y bonita de la vida. Expresa con emotividad: “Deberíamos poder vivir nuestra vida en total libertad. Deberíamos poder mostrar y expresar libremente la felicidad que se encuentra en el ser amado sin temor a ser señalados, rechazados o acusadas de ser raras.  Y además, hace falta una comunidad lésbica que exija sus derechos. No ha sido fácil, pero confío en que se puede lograr, para eso hay que tener paciencia y avanzar sin parar, sin apuros”.

Tal como se menciona antes, Franco trabajó con el grupo de diversidad sexual de la Universidad Simón Bolívar como profesora asesora. Luego fue coordinadora de la Red LGBTI de Venezuela, ahí se atareaban cinco organizaciones por un mismo fin. También ha participado en proyectos muy puntuales con otras organizaciones; con PROVEA por ejemplo, se ocupó de la documentación sobre la experiencia del trabajo en red, instrumento que se encuentra en varias páginas web y es de libre consulta. Con ACCSI participó en la redacción de diversos informes y actividades. En 2017, realizaron un mural en la calle, junto a la estación del Metro en Chacao junto a “Acción Ciudadana Contra El Sida” y el portal de noticias “Crónica Uno”. Hace un par de años hizo alianza con “Equivalencia en Acción” organizaron un foro para presentar los informes relacionados con el Examen Periódico Universal (EPU) a Venezuela en las Naciones Unidas. Junto a FREYA, Efecto Cocuyo y AVESA estuvo en talleres de empoderamiento a mujeres. “He trabajado con muchas organizaciones en muchas actividades, con CODHEZ del estado Zulia en dos oportunidades los he acompañado para la feria de DDHH que organizan anualmente. En Lara con FUNPAZparticipamos con ellos en un foro en Barquisimeto. En Amazonas tuve un proyecto con mujeres indígenas. Al estado Bolívar fui para participar en un foro con estudiantes de la Universidad Católica Andrés Bello. Por ser profesora universitaria participo en muchas actividades estudiantiles”. Adicional a todo lo descrito, tiene participación en ONU Mujeres a título personal y ad honoren. Esa labor le ha dado la oportunidad de aprender mucho sobre los foros internacionales y conocer desde adentro cómo funciona la Organización de Naciones Unidas.

Comenta que en el área de los derechos humanos ha aprendido que hay que lograr alianzas, hay que tener apoyo, y eso se logra con trabajo serio. Hace hincapié en que se debe actuar dentro del marco de lo correcto, con honestidad, sinceridad y mucha seriedad en el trabajo. “Eso es lo que logra que las personas confíen en ti y en el trabajo que haces. Esa ha sido mi política desde siempre, hacer un trabajo honesto sin perder de vista el objetivo, lograr que las personas LGBTI tengamos los mismos derechos que el resto de la población”.

Cuando la comunidad a la cual representa es atacada, Quiteria se llena de mucha impotencia, frustración y al mismo tiempo de ganas de seguir trabajando. Seguir denunciando, continuar insistiendo en que las victimas denuncien. La denuncia tiene un poder muy importante, que busca justicia para la víctima y previene futuros actos de violencia. Por eso insiste en hacerle ver a la gente que denuncie en las instituciones, en la fiscalía, en la defensoría del pueblo. La denuncia por las redes sociales solo sirve para visibilizar el suceso, posiblemente alertar a otros de un problema, pero no ayuda a lograr justicia por completo.

Las personas LGBTI hemos sido señalados y discriminados durante muchos siglos y en los últimos 50 años hemos sido protagonistas de luchas y grandes logros, hemos conquistado espacios que nunca antes hubiésemos pensado. Sin duda estamos cambiando el mundo. Creo que reconocer esa capacidad de lucha, la fortaleza que hay en cada una de nosotras es lo que nos llena de esperanza. Hay momentos duros, pero también hay momentos de alegría y triunfos.

Quiteria Franco no se ha sentido discriminada pero sí ha sido discriminada. Precisamente por eso, lo denunció en la universidad donde trabajaba. Presentó sus argumentos por escrito, habló con todas las autoridades. Le tocó demostrar que en efecto hubo discriminación en su contra por ser mujer, por ser lesbiana, por su edad, por todo aquello que pudieron decir para impedir su ascenso durante varios años. Pero ella no se dio por vencida. Finalmente, logró la justicia que tanto buscaba. Pudo ascender, ganar un concurso, por lo cual se quedó durante un año y luego renunció. Dice: “La universidad dejó de ser para mí un lugar que me ofreciera beneficios, ni económicos, ni sociales, ni personales. Además, había logrado encontrar en los derechos humanos mi razón de ser, lo que ya no encontraba en la universidad. Definitivamente, retirarme de la universidad fue una buena decisión”.

Entre los aspectos más vulnerables de la comunidad LGBTI en Venezuela, ella opina que el principal problema es la falta de protección legal. Es decir, que las personas trans e intersex no puedan realizar el cambio de nombre y su género o sexo es el punto de partida para la negación de otros derechos como la educación, la alimentación, la salud: que no tengan acceso a un sistema de salud que les proporcione el tratamiento de transición de género, es otra falta del Estado para con sus ciudadanos.

En cuanto a las parejas homosexuales, el hecho de no poder acceder al matrimonio civil redunda en la violación de muchos otros derechos como el de fundar una familia, protección mutua a través de servicios de salud, planificación familiar social y económica al no poder acceder de manera conjunta a préstamos bancarios para adquisición de viviendas, el poder de decidir sobre la salud y el bienestar de la pareja, la imposibilidad de heredar, en fin. Pero además, los daños adicionales a terceros. Por ejemplo, la desprotección legal a niños concebidos en esas familias, o niños de relaciones anteriores. ¿Quién protege a esos niños de los vacíos legales en los que crecen, de la discriminación y acoso escolar por ser hijos de parejas del mismo sexo cuando en las escuelas no se está abordando esta realidad? Porque las familias homoparentales son una realidad existente en el país y cualquier otro lugar del mundo.

La comunidad LGBTI no tiene una protección real y efectiva contra la discriminación a causa de la orientación sexual o por la identidad de género.  En Venezuela está prohibida la discriminación en el empleo pero no existen los mecanismos prácticos que garanticen ese derecho. En cuanto al derecho a la salud, ¿cómo se puede garantizar que las personas no sean discriminadas en los centros de salud? y de existir ¿dónde se denuncia? No existen protocolos para atender y procesar esas denuncias por discriminación debido a la orientación sexual, identidad o expresión de género de las personas LGBTI. Por toda esta realidad sobre la protección legal, considera que también debe ir acompañada de formación a la sociedad a profesionales claves y a formar a los futuros profesionales. En las escuelas y universidades hay que iniciar formación con enfoque de derechos humanos y perspectiva de género. Es Importante y necesario.

Enfatiza: “Creo que debemos comenzar a vernos a nosotros mismos como ciudadanos, con derechos. Y para conocer nuestros derechos debemos formarnos. Aprender a identificar cuando nuestros derechos están siendo violados, cuando estamos violando un derecho y como defendernos o defender a otros. Pero, creo que el enfoque debe ser mucho más pragmático. Traducir los derechos humanos al día a día para que el ciudadano pueda entenderlos fácilmente”.

Parte del rechazo hacia las personas LGBTI proviene de la ignorancia, el desconocimiento, la falta de información sobre la sexualidad, y sobre los derechos sexuales. Afirma que ese desconocimiento se alimentó de prejuicios y creencias posteriormente transformadas en estigmas. Invita a que todos desaprendamos y volvamos a aprender lo correcto para fomentar el respeto hacia el prójimo. Es necesario derrumbar, destruir esas creencias con información real, científica, con hechos, no con creencias o fe ciega o ideologías de ningún tipo.

Está convencida que hay que hacer un trabajo para lograr un cambio cultural. Las personas cambian, los tiempos cambian y, por ende, las culturas cambian. Éstas no son estáticas. Los avances se dan cuando los ciudadanos deciden actuar y modificar aquello que no les satisface, que les resulta insuficiente a sus necesidades. “No podemos sentarnos a esperar que quienes somos activistas los llamemos a marchar a protestar. Cada persona debe actuar en el lugar que se encuentre por ese cambio que desea. En el trabajo, en la escuela, en la universidad, el hospital, en el ministerio, en un banco, en un centro comercial, en la iglesia a la que acude. En cualquier espacio en el que esté y presencie una injusticia. Cada injusticia es una oportunidad para alzar la voz, no para callar, mirar a un lado o decir, esto no es conmigo. No, cada injusticia es una oportunidad para propiciar un cambio”.

En cuanto a la sociedad venezolana, los conceptos asociados a temas LGBTI y los DDHH de esa comunidad, comenta lo que percibe de las personas con las que interactúa. Cree que lo que nos hicieron creer sobre la homosexualidad permanece en la mente de las personas. Por ende, quienes siguen anclados en sus dogmas encuentran mucha dificultad para dar vuelta a la página. Mientras que, otras personas luego de conversar y aclarar sus dudas pueden cambiar de una posición de desconfianza a entendimiento y apertura a nuevos conocimientos y, por ende, a una posición de respeto a otras orientaciones sexuales y a las diferencias individuales.

Rememora: “Siempre cuento una anécdota bien bonita que viví cuando participé en la recolección de firmas para la solicitud de matrimonio igualitario. Viví muchas y todas las recuerdo. En el parque del Oeste estábamos recogiendo firmas, me acerco a una señora que andaba con dos niños. Le pregunté si quería firmar para apoyar el matrimonio igualitario, le expliqué que era para que dos personas del mismo sexo pudieran casarse. Me dijo que no, que ella no estaba de acuerdo con eso. Le dije, señora, ¿usted ha pensado que quizás dentro de 10 años si sus hijos se enamoran de otro hombre y desean casarse no podrán hacerlo acá en el país porque no está permitido? Ella miró a sus hijos, y con una nueva expresión en su rostro, me dijo, -es verdad, dame para firmar-”.

La profesora discute que el prejuicio y estigma social hacia las personas LGBTI ha permeado todas las instituciones, ya que el sistema de justicia en Venezuela está muy deteriorado y débil.  Señala que se maneja y se actúa según las voluntades de quienes están al frente del sistema por lo que hay que recuperar la institucionalidad y hacer entender a los funcionarios públicos que se deben a sus ciudadanos, que su función es cumplir y que se hagan cumplir las leyes, en concordancia con la Constitución, las normas, pactos y acuerdos internacionales. “La posición individual de los funcionarios es irrelevante, es la ley lo que debe guiar las actuaciones de los funcionarios, el cumplimiento de su deber”.

La realidad es que a las personas LGBTI, el sistema de justicia venezolano no les responde. Por ejemplo, el caso que la ONG Unión Afirmativa introdujo en el Tribunal Supremo de Justicia en el año 2003, tomó cinco años para conseguir una respuesta, solamente sobre su admisión. La respuesta definitiva tomó tres años más. Finalmente, dieron una respuesta que no reconoció las necesidades de las parejas del mismo sexo. La sentencia 190-2008, estuvo dominada por las posiciones religiosas de quienes deben legislar de acuerdo a las leyes y no sus creencias personales. Otro caso emblemático es el de Tamara Adrián, el cual lleva más de 15 años sin ser respondido. “De los cientos de crímenes de odio reportados en nuestros informes tan solo dos han sido resueltos”, comenta con desagrado, ya que tampoco se ocupan de iniciar procesos de reparación a las víctimas, a los familiares de las víctimas y lo más importante, tomar las acciones para evitar nuevos crímenes contra personas LGBTI.

Ante la presencia de la comunidad LGBTI en el ámbito político venezolano, dice que es absolutamente necesario, debido a que ellos están en todas partes. En los partidos políticos hay personas LGBTI. Expresa: “El problema es que no son visibles y, si los son, no alzan su voz para exigir cambios. No es nada útil para la conquista de derechos humanos un político homosexual invisible o callado. Así como tampoco lo es en ningún lugar. Hay muchas instancias de la sociedad en donde se cometen injusticias hacia las personas de esta comunidad. Donde haya una injusticia hay que levantar la voz. Y eso también hay que hacerlo dentro de los partidos políticos. No ha habido una manifestación pública de preocupación permanente sobre como la crisis ha afectado a las personas LGBTI en Venezuela. No sucedió acá dentro del país, ni en escenarios internacionales a donde tanto asisten.  No hubo iniciativa de formar un grupo de trabajo con la sociedad para impulsar medidas a nivel local, es decir, si la AN ha estado bloqueada, hay muchas otras cosas que se han podido hacer. Por ahí, hay una propuesta de plan país. Yo he asistido a varios foros para saber, enterarme de que va esa propuesta. Yo no he visto nada que refleje las necesidades de las personas LGBTI allí. ¿Dónde están las propuestas de esa diputada trans y del diputado gay para el plan país? No basta con decir soy diputada o diputado, hay que mostrar acciones realizadas o por lo menos las propuestas. Para ganar elecciones y popularidad solo basta tener un buen discurso pero para ganar respeto y reconocimiento hay que hacer cosas, hay que mostrar resultados. Pasé años haciendo críticas a quienes estaban frente a la AN en gestiones anteriores.  Con esta gestión desde 2016 comencé haciendo propuestas. Es tiempo de hacer críticas y exigir repuestas. Seguiré haciendo propuestas, siempre, pero si hay cosas que mejorar, hare las criticas correspondientes”.

Para ganar más espacios en el ámbito político venezolano, Quiteria recomienda a los jóvenes que son homosexuales y hacen vida dentro de los partidos políticos que se preparen, no solo como políticos sino que se formen en materia de derechos humanos, ya que parte de lo que se ha visto en estos últimos años es cómo los diputados han tenido un manejo deficiente de los derechos humanos, los procedimientos, las normas, las leyes y se han dedicado a hablar sobre derechos humanos sin saber sobre los mismos.

Es la falsa creencia de la gente de que las necesidades de las personas LGBTI no son prioritarias. Que hablar de la discriminación hacia esta comunidad y la falta de protección legal no tiene importancia ante la gravedad de las personas que mueren por falta de medicamentos o de alimentos. La discriminación no se detiene, y por el contario, estas dos circunstancias se suman a los problemas que ya existían en Venezuela, porque las personas LGBTI también sufren la situación del país.

Está convencida que un cambio de paradigmas está cada vez más cercano, que hay ahora un entendimiento de lo que son las violaciones de derechos humanos. La situación que se ha vivido en el país, ha hecho a las personas más conscientes que hay que aprender a convivir y a respetar las individualidades, la manera de ser, de vivir, de expresarse, de pensar. Y también hay que aprender a respetar a los que amamos, de aquellos que nos enamoramos y con quien deseamos formar familia. Comprender que hay muchos tipos de familias.

En referencia a la equidad de género opina que debemos comenzar por hablar sobre lo que es en realidad la equidad de género. Explicar a la sociedad que lo que se busca conseguir es la igualdad de oportunidades para hombres y mujeres. Hacer ver a la sociedad con ejemplos claros y cotidianos en donde radica la desigualdad entre hombres y mujeres y cómo esas desigualdades han permitido que la sociedad obedezca y se maneje bajo un sistema de privilegios hacia una parte de la sociedad que la representan los hombres y la otra mitad las mujeres que son sometidas a situaciones de discriminación que les ponen límites en su  desarrollo individual, personal, profesional y social. Esos límites son los que hay que  derrumbar y para eso Quiteria propone una sociedad con equidad de género. Igualdad de condiciones para el desarrollo pleno de hombres y mujeres.

Quiteria se guía por principios y valores como el respeto, la pluralidad de pensamiento, la sororidad, la confianza y la honestidad. Defiende la libertad de ser, de vivir y amar a quien quiera. “A quienes desconocen sus deberes y derechos, les hablaría de mi experiencia personal. Creo que la mejor manera de enseñar es a través del ejemplo. Yo fui discriminada y no fue hasta que aprendí sobre mis derechos que pude defenderme y lograr justicia. Y siempre, siempre he tratado de actuar apegada a las normas, a las leyes, yo cumplo con mis deberes ciudadanos”.

Dice que recibe muchas palabras de aliento y de agradecimiento por parte de estudiantes, de personas que asisten a algún taller o que leyeron algo que escribió, o alguien a quien le fue útil alguno de los informes que ha redactado y entregado en instancias internacionales. Sin duda alguna, le hace sentir que el trabajo que ha hecho hasta ahora ha sido de ayuda para alguien más. “Me siento feliz haciendo lo que hago, todos los días pienso en maneras de cómo llegar a más personas, de cómo llevar el mensaje de respeto a la libertad individual. De cómo llegar a más mujeres lesbianas y hacerles ver que mi vida cambió de buena a mejor cuando me descubrí como mujer lesbiana, cómo crecí como ser humano, cómo aprendí sobre mis derechos y cómo me siento más segura ahora que sé cómo defenderme con el recurso más poderoso que existe, con los derechos humanos. Yo soy optimista. Creo que la sociedad está cambiando. La nueva Venezuela que nacerá, que ya está naciendo, será muy distinta. Debe ser distinta. No podemos aspirar a regresar al pasado, y el presente que tenemos ya sabemos que no nos gusta. Así que en ese nuevo país debe haber inclusión social para todos. No debe haber más personas discriminadas en sus escuelas, en sus trabajos, en la política, en las fuerzas armadas, en los hospitales, en los hogares por ser una persona homosexual o por ser una persona trans. Porque si hemos rechazado la discriminación de este gobierno contra políticos, contra periodistas, contra ciudadanos por pensar diferente, también debemos rechazar la discriminación contra las personas debido a su orientación sexual. Los derechos humanos son para todos sin importar cómo eres o a quién amas”.

 

Fuente: REDAC

Compartir

Susana Raffalli: urge restaurar estado de derecho en Venezuela

Discurso de Susana Rafalli al recibir Premio Franco-Alemán de Derechos Humanos y Estado de Derecho 2018, en Caracas, Venezuela

Estimados Embajadores Sra. Isabel Brilhante, Jefa de Delegación de la Unión Europea en Venezuela, Sr. Daniel Kriener, embajador de Alemania y Sr. Romain Nadal, embajador de Francia:

Aprecio profundamente este encuentro y la hospitalidad de tenernos hoy en su residencia, a mí, a mis equipos de trabajo y a mis afectos, para otorgarme el premio Franco-Alemán de Derechos Humanos y Estado de Derecho 2018.

Esta premiación es una tregua afable en estos momentos que estamos viviendo en Venezuela y una mirada de reconocimiento a mi identidad y al tejido de defensores de Derechos Humanos de Venezuela del que yo soy solo un hilo. Lo recibo no solo en nombre de ellos, sino también de los trabajadores humanitarios que son mi familia y que estarán ahora mismo pesando un niño, entregando una medicina, evacuando a un enfermo o recolectando para pagar un sepelio. Lo recibo además agradecida por la visibilidad que esta premiación le da a la situación de Venezuela y a las difíciles circunstancias en las que tenemos que trabajar en ella. Esto es de gran ayuda para la incidencia pública que nos obliga a todos y con la que ustedes están respondiendo con consistencia y responsabilidad.

Lo recibo sintiéndome muy privilegiada de saber que ahora mismo, 14 personas tan valiosas en todo el mundo están recibiendo en simultáneo el mismo reconocimiento a su afán frente a heridas que nos son comunes a toda la humanidad, en lo político, en lo civil, en lo económico, en lo social, heridas en nuestras libertades, nuestra cultura, nuestro medio ambiente y en nuestro derecho esencial a la vida. Es un honor que me hayan incluido entre ellas y saberme también respaldada por ustedes y sus Estados.

Recibir este reconocimiento, hoy, tiene un simbolismo múltiple que me conmueve mucho.

En primer lugar, celebramos hoy 10 de diciembre del 2018 el 70 aniversario de la Declaración Universal de los Derechos Humanos y esto encarna un simbolismo esencial cuya interpretación es determinante para la integridad de lo que hacemos.

La Declaración Universal de los Derechos Humanos se acordó y editó hoy, hace 70 años, sobre las heridas y las cenizas de naciones arrasadas por las guerras y enfrentamientos. Como Declaración es, antes que nada, un homenaje a la vida y un manifiesto de rebeldía frente a la destrucción y la muerte generada por totalitarismos, nacionalismos, opresiones y abusos.

La Declaración de los Derechos Humanos encarna además el espacio de entendimiento más universal de la humanidad. Todavía nos preguntamos, 70 años después, cómo sucedió eso que países de tan diferentes culturas, intereses, religiones, poderes y agendas políticas pudieran encontrase y ponerse de acuerdo en que, este puñado de Derechos fuese el piso ético común debajo del cual nos comprometimos a no caer. A partir de ella se han establecido Pactos, instituciones y mecanismos de protección, veeduría y justiciabilidad que representan el reconocimiento y respeto adicional al Estado de Derecho como un valor esencial de las naciones libres. Es este uno de los valores y Derechos más urgentes de restaurar en Venezuela.

La Declaración Universal, por último, encarna una importante pauta de integración porque, como tratado, es el formato bajo el cual los Derechos Humanos en su forma más prístina se consagran todos juntos como indivisibles e interdependientes y nos recuerda que, no podremos darnos nunca por satisfechos si no se respetan y se realizan en conjunto los derechos políticos y civiles, a la vez que los económicos, sociales y culturales. No habrá reivindicación humanitaria, ni social, ni habrá rectificación económica completa en Venezuela hasta que no se restauren también nuestras libertades individuales, el Estado de Derecho y la integridad de nuestros Derechos Civiles y Políticos y de nuestras reservas naturales y culturales.

Así que, este reconocimiento a mi trabajo iba a ser siempre especial, es verdad, pero que coincidiera su entrega con el 70 aniversario de una Declaración Universal concebida en esos valores es extraordinariamente significativo porque tiñe todo de ese sentido de vida, encuentro e integralidad, y porque me nutre y abona con lo más esencial de esa fuente de filosofía, política y respeto a la institucionalidad que la Declaración encarna. La Declaración Universal de los Derechos Humanos es una fuente de derecho y un contrato de libertad que la humanidad suscribe consigo misma y que yo intento asumir, reproducir y defender en mis afanes y con mi quehacer. No sé hacer otra cosa. Que se me reconozca por eso con este galardón tan especial sí que es verdaderamente un premio.

Es simbólico también que esta premiación la reciba una mujer. Son muchas las mujeres que hicieron la diferencia en la redacción de la Declaración Universal de los Derechos Humanos e insistieron en el valor del lenguaje como forma de construcción. Hansa Mehta, Bodil Begtrup, Lakshmi Menon, Eleanor Roosevelt, entre otras mujeres, hace 70 años, incidieron para que, incluso en el lenguaje, la Declaración fuese un documento de igualdad e hiciera contrapeso a la violación particular de los Derechos de las mujeres en países en los que esto ocurre con naturalidad. No hablamos ya de los «Derechos del Hombre», sino de los «Derechos Humanos» y eso, en su significado esencial, no sucedió solo, ni se dio por sentado automáticamente. Recibo este reconocimiento honrando así a esas mujeres y a las defensoras de Derechos Humanos que ahora mismo, mientras yo hablo en libertad, sobrellevan prisiones, violencias y abusos físicos por su afán en defensa de la libertad y la igualdad.

Pero hay además un simbolismo ineludible al recibir este galardón como trabajadora humanitaria. Mi trayectoria como trabajadora humanitaria ha sido más larga que como Defensora de los Derechos Humanos y, aunque estás dos áreas se contienen, lo cierto es que son ámbitos de acción que a veces suponen dilemas muy difíciles de sobrellevar en lo doctrinal, en lo normativo y en lo vivencial. Poder hacer ambas cosas me ha costado muchísimo.

Las fricciones entre la acción humanitaria y la defensa de los Derechos Humanos pasan primero por los tiempos en los que esto se realiza. La defensa de los Derechos Humanos es una gesta que se da por una mirada a la gente vulnerada, por su protección, por recuperar su memoria, por intentar la reparación del daño que se les ha hecho y hacer justicia frente a ello. No podemos prescindir de ninguna de estas dimensiones, pero todas suelen ocurrir en tiempos diferentes. Una trabajadora humanitaria se ve a menudo en el dilema de no poder esperar que se haga justicia para proteger la vida de las personas a las que es necesario auxiliar día a día.

Los Derechos Humanos, tal como consagrados en la Declaración, son interdependientes y universales, pero a veces, en el contexto de una emergencia, esto no se puede defender a cabalidad en su interpretación más pura: tenemos que escoger y focalizar los pocos recursos disponibles en las personas más vulnerables o afectadas, lo cual vulnera la universalidad, e incluso distribuir los pocos recursos disponibles para comenzar facilitando unos derechos y luego otros, lo cual vulnera su interdependencia e indivisibilidad.

Por otra parte, en las emergencias humanitarias complejas lo usual es ver un trabajador humanitario llenando a medias el vacío que dejan los Estados perpetradores de violaciones a los Derechos Humanos y bajando con esto la tensión social, o abogando para que a estos Estados no se los aísle, sancione o menoscabe mientras que el bienestar de la población esté en sus manos. Esto es lo usual, pero no necesariamente lo más fácil de encarar.

Pero quizás la fricción más importante entre humanitarismo y la defensa de los Derechos Humanos es la que atañe a los principios que como trabajadora humanitaria suscribí cuando me certifiqué para dedicarme a este oficio, específicamente los principios de neutralidad e imparcialidad: llevar la ayuda humanitaria a cualquier persona que lo necesite, sin tomar partido por ninguna y sin hacerlo en nombre de fuerzas o partidos enfrentados o en conflictos.  El ejercicio de la imparcialidad y la neutralidad a veces suena como algo inadmisible en el ámbito de la defensa de los Derechos Humanos. Basta como ejemplo las muchas veces que como trabajadores humanitarios hemos tenido que sentarnos a buscar espacios de encuentro con perpetradores de violaciones a los Derechos Humanos y lograr así acceso a poblaciones vulnerables que, si no reciben asistencia, mueren en ese momento. O, el dilema que yo misma he interpelado tantas de veces a agencias humanitarias que, por proteger su estadía y trabajo en lugares en que se cometen violaciones a los Derechos Humanos tienen que hacer silencio y esperar un mejor momento para rendir testimonios y proteger así sus espacios humanitarios de trabajo.

El ejercicio de la neutralidad es muy difícil de conseguir. He conocido pocos trabajadores humanitarios que puedan hacerlo bien. Yo misma fallo en el intento y me ha salido mal muchas veces y con esto he puesto en riesgo el trabajo humanitario de mis organizaciones.

Si yo tuviera que escoger un atributo por el cual mi trabajo merece un reconocimiento, sería el de tratar de mantener este equilibrio entre el humanitarismo y lo más doctrinario de la defensa de los Derechos Humanos que tanto cuesta mantener, a veces incluso contra la propia naturaleza y procurando encontrar espacios comunes en los que se pueda honrar al otro sin perder de vista la verdad y sin perder ni ética, ni altura.

El tercer y último significado de esta premiación no puede ser más simbólico, y es que su entrega coincida esta vez con el centenario del armisticio que puso fin a las hostilidades en el frente occidental durante la Primera Guerra Mundial. La reconciliación Franco-Alemana fue una pauta entonces y fue luego también una piedra angular sobre la que se levantó la Unión Europea.

Para que Alemania y Francia consiguieran sanar, vivir en paz y crear ese vínculo bilateral, fue necesario incorporar sus heridas, pasar de una lógica de confrontación a una de colaboración, de construcción conjunta, de valores compartidos y de respeto a las diferencias, siendo estos, justamente, procesos tan necesarios en la sociedad venezolana actualmente. Que este premio sea entregado conjuntamente por dos naciones que alguna vez estuvieron divididas, dice mucho. Un premio Franco-Alemán por los Derechos Humanos y el Estado de Derecho conmemora por lo alto un siglo de armisticio y ratifica la reconciliación y la unidad en una Europa actualmente en riesgo frente al regreso de corrientes nacionalistas o populistas con propuestas de separación y aislamiento. Que uno de estos premios se quede en Venezuela, lo tomo como una pauta de lo que es posible lograr y defender cuando se buscan espacios de encuentro y reconciliación.

Así que, con ese espíritu de encuentro e indivisibilidad que evoca la Declaración Universal de los Derechos Humanos, con el de equilibrio y ética que exige el cuidado de la vida de otros y con el espíritu del armisticio que sigue uniendo a las dos naciones que entregan este galardón hoy, lo recibo, conjurando todos estos valores para Venezuela y como reconocimiento a mis afanes y al trabajo del tejido del que hago parte. Comparto este premio entonces con:

  • Caritas Venezuela
  • El Programa Venezolano de Educación-Acción en Derechos Humanos PROVEA.
  • La Red Venezolana por los Derechos Humanos de Niños, Niñas y Adolescentes, REDHNNA
  • La red de organizaciones por el derecho de las mujeres a una vida libre de violencia.
  • Las Organizaciones de sociedad civil abocadas a mitigar la desnutrición infantil que han guardado la pauta de responsabilidad de dejarse asesorar para hacer un mejor trabajo.
  • La plataforma de organizaciones por los derechos a la libre orientación sexual y de identidad de género.
  • El movimiento ciudadano “Alianza por la Paz y la no Violencia” y en particular a la Asociación Civilis en sus esfuerzos por articular a un movimiento de defensores de Derechos Humanos en el país.
  • La Red de Acción Ciudadana Contra el SIDA, ACCSI con quien comparto causas hace ya varias décadas.

Recibo este premio con gratitud, además, por quienes velan constantemente por mi integridad afectiva y mental desde un vínculo tan impecable, profundo y de tanta responsabilidad y con gratitud hacia quienes han sido escuela e inspiración. Lo recibo, por último, con la humildad de reconocer y disculparme por los errores y los momentos en los que no he podido llevar este quehacer con equilibrio, poniendo en peligro mi integridad y la de mis equipos, beneficiarios y afectos.

Agradezco nuevamente a las naciones de Alemania y Francia el haberme distinguido con este premio de Derechos Humanos y Estado de Derecho con el que me incluyen entre defensores de Derechos Humanos de tanta altura en todo el mundo. Lo acepto con la solemnidad y el compromiso inexpugnable que se recibe con este honor.

Susana Raffalli Arismendi.

En Caracas, el 10 de diciembre del 2018.

Compartir

Derechos de personas LGBTI de Venezuela ante la CIDH

Por Quiteria Franco

La situación de los Derechos Humanos de las personas lesbianas, gays, bisexuales, trans e intersex en Venezuela ha sido llevada ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos en varias ocasiones. Aquí les presento la información.

Comisión Interamericana de Derechos Humanos. 
La primera vez fue en el año 2010 durante la 140 Sesión Ordinaria de la CIDH celebrada el 29 de octubre de 2010. La audiencia se tituló “Seguridad ciudadana, cárceles, diversidad e igualdad sexual en Venezuela”.Los temas que se trataron fueron: Derechos de las Personas Privadas de Libertad, Seguridad Ciudadana, Derechos de las Personas LGBTI. El tema LGBTI fue presentado por Tamara Adrián de la organización Diverlex.

Seguridad ciudadana, cárceles, diversidad e igualdad sexual en Venezuela
Participantes: Estado de Venezuela, Foro por los Derechos Humanos y la Democracia

Países: Venezuela

Temas: Derechos de las Personas Privadas de Libertad, Seguridad Ciudadana, Derechos de las Personas LGBTI Ver video de la sesión.

La segunda ocasión fue la Red LGBTI de Venezuela la encargada de presentar el tema. La Audiencia en la CIDH se llevó a cabo el día 28 de octubre de 2011 en el marco del 143 periodo de sesiones ordinarias. En esa oportunidad la audiencia se tituló “Situación de las personas LGBTI en las américas”. El tema sobre las personas LGBTI en Venezuela lo presentó Rafael Garrido en representación de la Red LGBTI de Venezuela.

Situación de los derechos de las personas LGBTI en las Américas

Participantes: Centro por la Justicia y el Derecho Internacional (CEJIL), Coordinadora Nacional de Derechos Humanos (CNDDHH) de Perú, Centro de Promoción y Defensa de los Derechos Sexuales y Reproductivos (PROMSEX), Diversidad e igualdad a través de la ley (DIVERLEX), Unión Afirmativa de Venezuela (UNAF) , Alianza Lambda de Venezuela, Redress Trust (REDRESS), Red Peruana de Trans, Lesbianas, Gays y Bisexuales (RED PERUANA TLGB), Red Latinoamericana y del Caribe de Personas Trans (REDLACTRANS), Red LGBTI de Venezuela

Países: Regional

Temas: Derechos de las Personas LGBTI
Ver video de la sesión.
Leer el informe

El 17 de marzo de 2015, la Red LGBTI presentó ante la CIDH un informe sobre la situación de Derechos Humanos de las personas LGBTI en Venezuela. Esta audiencia es la primera en la que se trata el tema de DDHH de personas LGBTI en Venezuela en una sesión exclusiva durante una hora.
Asistieron como representantes de la Red LGBTI de Venezuela Quiteria Franco de Unión Afirmativa de Venezuela y Yonatan Matheus de Venezuela Diversa.

Situación de derechos humanos de las personas LGBTI en Venezuela
Participantes: Estado de Venezuela, Acción Ciudadana Contra el Sida (ACCSI), Unión Afirmativa de Venezuela (UNAF) , Red LGBTI de Venezuela , Grupo ASES, Venezuela Diversa y Fundación Reflejos de Venezuela (aunque no aparece en página de la CIDH)

Países: Venezuela

Temas: Derechos de las Personas LGBTI

Leer el informe Resumen

Informe situación de los DDHH de personas LGBTI en Venezuela CIDH 2015 Completo

Ver video

Compartir

Derechos humanos de LGBTI en comunidades indígenas venezolanas

Derechos humanos de personas LGBTI en comunidades indígenas

Durante la semana del 20 de julio al 26 de julio, estuvimos realizando varias actividades en el marco del Proyecto de Capacitación sobre el protocolo de atención a personas trans  a personal de salud que labora en la Casa de atención de mujeres indígenas amazónicas CAMIA ubicada en Puerto Ayacucho, estado Amazonas, un centro de atención a mujeres amazónicas de la organización de mujeres indígenas Wanaaleru.

Además del taller de capacitación a personal de salud de CAMIA, el proyecto contempla la formación en salud sexual y reproductiva a mujeres indígenas, así como jornadas de sensibilización a los pueblos indígenas sobre las personas lesbianas, gays, bisexuales y trans, quienes en su mayoría son objeto de discriminación por parte de miembros de sus comunidades; estas actividades son acompañadas por jornadas de salud con énfasis en mujeres lesbianas, bisexuales y trans de las etnias indígenas del estado Amazonas.

Por último, también se busca empoderar a personas lesbianas, gay, bisexuales y trans pertenecientes a las comunidades indígenas sobre sus derechos humanos que les permitan ejercer su defensa y protección personal ante cualquier acto de discriminación.

Todas estas actividades son posibles gracias al apoyo de la Embajada de Nueva Zelanda y, en particular, su sede en México. Igualmente, es gracias a la cooperación de la Organización Wanaaleru, la cual es la receptora de nuestros servicios de capacitación, sensibilización y empoderamiento para sus mujeres indígenas y toda la comunidad en general que se beneficia de estas jornadas integrales.

El taller sobre el protocolo de atención a persona trans es impartido por Quiteria Franco Profesora y Coordinadora General de Unión Afirmativa de Venezuela; la información sobre derechos sexuales y reproductivos están a cargo de Miguelina Laday, y la colaboración de la Directora General de Wanaaleru la Sra. Henelda Rodriguez en la traducción a lengua indígena de la comunidad Piapoco.

En una próxima visita al estado Amazonas continuaremos con estas actividades que buscan romper con la discriminación, el estigma y los prejuicios de las comunidades indígenas sobre las personas LGBTI, grupo que, según ellos mismos lo expresan, va en crecimiento.

En Unión Afirmativa aspiramos poder replicar este proyecto en otras comunidades indígenas dentro del estado Amazonas y también poder llevarlo a otros estados del país con presencia de comunidades indígenas como el estado Bolívar, Delta Amacuro y Zulia.

Unión Afirmativa es una asociación civil que trabaja por los derechos de las personas lesbianas, gays, bisexuales, trans, intersex, queer y demás grupos vulnerables de la sociedad venezolana. Realizamos trabajos de capacitación, sensibilización y formación en derechos humanos de personas LGBTI, asesoría empresarial sobre derechos humanos, incidencia nacional e internacional para denunciar las violaciones de derechos a personas LGBTI en el país.

Pueden contactarnos por nuestro correo unionafirmativadevenezuela@gmail.com por las redes sociales Facebook, twitter e instagram por @unionafirmativa

 

Wanaaleru  es  una   organización  indígena  que defiende y promueve los derechos humanos de las mujeres indígenas de la Amazonía venezolana. Desarrollan proyectos de salud sexual y reproductiva con enfoque intercultural y de igualdad de género,  con énfasis  en  la  promoción  de  la medicina  y   partería  tradicional  indígena.

Pueden contactarlas en Puerto Ayacucho, estado Amazonas; la sede de la CAMIA está ubicada en el Sector Marcelino Bueno, justo al lado de la sede del Centro de Atención y Formación Integral de la Mujer del Ministerio de la Mujer. Su directora es la Sra. Enelda Rodriguez.

 

Compartir

Otro Día del Orgullo LGBTI con muchos motivos para luchar

Nos llegó un nuevo mes del orgullo LGBTI en Venezuela en medio de una crisis en todos los niveles político, económico, social, cultural y hasta emocional

Por: Quiteria Franco / @qfranco

Lo afirmo, una y otra vez. No hay en Venezuela razones para celebrar el orgullo de ser una mujer u hombre homosexual, mucho menos celebrar el hecho de ser una mujer u hombre trans; solo se puede celebrar el hecho de estar vivos, pero qué vida esta que tenemos.

 

¿Tenemos que salir a marchar? Sí, por supuesto que sí, pero debemos marchar con un propósito claro, el de exigir nuestros derechos. Para así ser cónsonos con la motivación original de la primera marcha del orgullo gay, por allá en el año 1968 en la que se exigió al estado de Nueva York respeto al derecho de las personas homosexuales y trans a disfrutar en los espacios públicos y privados sin ser perseguidos por las fuerzas policiales de Greenwich Village.

 

Mientras en Venezuela nuestros derechos sigan siendo vulnerados y negados debemos salir a marchar. Pero debemos tener claras las razones por las que marchamos. Por el derecho a la igualdad y no discriminación en el área laboral, escolar, a servicios de salud libres de discriminación. Debemos seguir exigiendo nuestro derecho al libre desenvolvimiento de nuestra personalidad en los espacios públicos. No podemos seguir limitando nuestras vidas al espacio privado a la clandestinidad. No, esa fue la principal razón de la protesta del Bar Stonewall. Es inaceptable que 30 años después, en Venezuela estemos viviendo en las mismas condiciones de ese entonces.

 

Debemos salir a protestar y exigir el derecho a la identidad de las personas trans e intersex. La negación de este derecho deriva en la negación de muchos otros derechos como el derecho a la educación, a la salud, al trabajo, a la libre circulación por el territorio nacional e internacional. En la actual crisis en Venezuela, las personas trans se ven afectadas en primer lugar por la escasez de medicamentos para mantener su proceso de transición, varias personas trans han denunciado la falta de hormonas, lo cual les ha llevado al consumo de hormonas animales cuyas consecuencias podrían ser fatales. Otras personas trans, mujeres en particular, están siendo víctimas de trata por parte de gente inescrupulosa y oportunista. Sin olvidar, las situaciones humillantes por las que deben pasar al momento de querer adquirir productos básicos, en servicios bancarios, en centros de salud entre otros.

 

Debemos seguir exigiendo también el derecho de las parejas del mismo sexo a formar familia y brindarle la debida protección a través del matrimonio, las uniones de hecho y cualquier otro instrumento legal establecido en la Constitución en igualdad de condiciones a las personas heterosexuales. Son muchas las familias de parejas del mismo sexo que ven imposibilitado brindar la protección legal a su pareja y/o hijos debido a la negación de este derecho.

 

Adicionalmente, urge declarar la nulidad del artículo 565 de la ley orgánica de Justicia Militar que aún penaliza las relaciones homosexuales en miembros de las fuerzas armadas. Son muchos, demasiados los reportes que recibimos de oficiales que están siendo despedidos y/o perseguidos y amenazados con la aplicación de este artículo.

 

Asimismo, urge eliminar la prohibición de donación de sangre a personas homosexuales, son muchas las vidas que se podrían salvar si se permite a personas LGBTI la donación de sangre. Una exigencia fundamental, debe ser que se emprenda desde ya la compra de los medicamentos antiretrovirales para las personas que viven con VIH, muchos de los cuales son hombres homosexuales u hombres que tienen sexo con hombres, y otras tanto son mujeres trans.

 

No puede haber una fiesta del orgullo LGBTI en medio de tantas carencias legales y ausencia de políticas públicas, así como una grave crisis de servicios de salud además de la inoperancia de un Parlamento desmembrado, bloqueado por el gobierno nacional que mantiene los avances legales en un limbo. Las personas LGBTI viven y padecen la crisis venezolana de manera agravada, debido al estado de indefensión legal en que se encuentran desde hace muchos años

 

Es imposible hablar de avances en Venezuela en materia de derechos y protección legal a personas LGBTI, esa lista de “menciones” en leyes que muchos voceros del gobierno repiten de memoria no tienen ninguna aplicación en la práctica. Asegurar que gracias a Chávez se visibilizó a las personas LGBTI es mentir descaradamente, las marchas del orgullo LGBTI se iniciaron mucho antes de la llegada de HCF al gobierno. Es falso que HCF eliminara la ley de vagos y maleantes. Esa ley fue decretada inconstitucional en 1997, dos años antes de la llegada del difunto militar. Quienes hacen estas afirmaciones mienten de manera intencional. HCF tuvo 4 leyes habilitantes, el chavismo fue mayoría en el Parlamento durante 15 años. Maduro tuvo 2 leyes habilitantes. Ninguno de los dos presidentes aprobó ley alguna para proteger o reconocer derechos de personas LGBTI. Mienten quienes aseguran que Maduro y su gobierno están a favor.

 

Los únicos y muy pocos avances en Venezuela han sido gracias al arduo trabajo de las organizaciones que trabajan a favor de las personas LGBTI. Por ejemplo, la sentencia 190 del TSJ del año 2008, caso Unión Afirmativa de Venezuela, y la sentencia 1127 de 2016 caso Migdely Miranda/Giniveth Soto. Ambas sentencias, muy limitadas en su alcance, pero sin duda un avance.

Mientras en el mundo ya son 26 los países dónde es posible para personas LGBTI contraer matrimonio. Otros tantos cuentan con la Unión Civil o Uniones de hecho. Muchos de estos países también permiten la adopción de niñas y niños por parte de parejas homosexuales. Otros países cuentan con una ley de identidad y asignación de cuotas de empleo para personas trans.

Fuente: Alternos LA

Compartir

Maternidad lésbica y la protección de nuestros hijos

Maternidad Lésbica y la protección de nuestros hijos

 

Por: Quiteria Franco

 

El pasado 19 de marzo de 2018, se llevó a cabo el conversatorio sobre la maternidad lésbica en Venezuela. Contamos con la participación de Estiana Colmenares de la organización Voces de Género que trabaja por los derechos del niño, niña y adolescentes y por los derechos de las mujeres. También con un grupo nutrido de mujeres interesadas en informarse sobre el tema.

 

La escogencia del tema estuvo motivada por la cantidad de llamadas y correos que recibimos de mujeres lesbianas preocupadas por la seguridad de sus hijos. Les haré un resumen de las dudas y las recomendaciones que podemos compartir para que quienes se encuentren en una situación similar pueda saber cómo proceder, aunque lo recomendable es que se acerquen a una organización de derechos humanos que pueda brindarles asesoría. En Unión Afirmativa podemos ofrecerles este servicio.

 

Antes que nada es necesario estar conscientes de lo que significa traer al mundo a un ser humano. Un hijo es una responsabilidad para toda la vida, una que debe ser compartida por ambos integrantes de la pareja. Esta recomendación va para todas las personas por igual que tengan planes de procrear.

Primera situación: Mujeres lesbianas con hijos de relaciones heterosexuales previas.

Duda: ¿Puede el padre de mis hijos despojarme de ellos y/o de la patria potestad por ser lesbiana? ¿Puede la abuela, tía, tío u otro familiar quitarme a mis hijos por ser lesbiana? No.

 

Todo lo relativo a este respecto está establecido en la Ley orgánica de protección a niños, niñas y adolescentes. En particular, en el Titulo IV referente a las Instituciones familiares. En cuanto a la patria potestad el artículo 347 explica que esta “se entiende por (…) el conjunto de deberes y derechos del padre y la madre en relación con los hijos e hijas que no hayan alcanzado la mayoridad, que tiene por objeto el cuidado, desarrollo y educación integral de los hijos e hijas. Posteriormente, explica su contenido y dice en el art. 348 que  “La Patria Potestad comprende la Responsabilidad de crianza, la representación y la administración de los bienes de los hijos e hijas sometidos a ella.”[1] La titularidad de la patria potestad de los hijos producto de un matrimonio o unión  hecho la ejercen el padre y la madre y se hace de manera conjunta dentro de dicha relación o fuera de ella; por ejemplo, en caso divorcio o separación.

 

La privación de la patria potestad está establecida en el artículo 352 y solo puede darse en los siguientes casos:

 

El padre o la madre o ambos pueden ser privados de la Patria Potestad respecto de sus hijos o hijas cuando:

 

 

  1. a) Los maltraten física, mental o moralmente.
  2. b) Los expongan a cualquier situación de riesgo o amenaza a los derechos fundamentales del hijo o hija.
  3. c) Incumplan los deberes inherentes a la Patria Potestad.
  4. d) Traten de corromperlos o prostituirlos o fueren conniventes en su corrupción o prostitución.
  5. e) Abusen de ellos o ellas sexualmente o los expongan a la explotación sexual.
  6. f) Sean dependientes de sustancias alcohólicas, estupefacientes o psicotrópicas u otras formas graves de fármaco dependencia que pudieren comprometer la salud, la seguridad o la moralidad de los hijos o hijas, aun cuando estos hechos no acarreen sanción penal para su autor o autora.
  7. g) Sean condenados o condenadas por hechos punibles cometidos contra el hijo o hija.
  8. h) Sean declarados entredichos o entredichas.
  9. i) Se nieguen a prestarles la obligación de manutención.
  10. j) Inciten, faciliten o permitan que el hijo o hija ejecute actos que atenten contra su integridad física, mental o moral
  11. El juez o jueza atenderá a la gravedad, reiteración, arbitrariedad y habitualidad de los hechos.

 

Adicionalmente, debo agregar que ya en febrero de 2012, la Corte Interamericana de Derechos Humanos sentó jurisprudencia a este respecto con el caso Atala e Hijas vs Chile. De manera breve, este caso se refiere a una jueza chilena a quien su ex esposo la demandó al enterarse que ésta mantenía una relación amorosa con otra mujer. La Corte Suprema de Chile, en 2005, le concedió la custodia al padre de las niñas debido a la orientación sexual de la madre, la jueza Atala. La juez llevó el caso hasta la CIDH y la Corte admite la denuncia en 2008, y en 2010 la Corte concluyó que Chile vulneró los derechos de la jueza Karen Atala al quitarle la tuición de sus tres hijas debido a su orientación sexual.

 

 

Segunda situación: Quiero ser madre junto a mi pareja mujer. ¿Puedo realizarme procesos de fertilización asistida en Venezuela? Si, en Venezuela tanto parejas heterosexuales como homosexuales acuden a estos procesos para tener a sus hijos. ¿Cómo es el proceso de registro de mis hijos?

 

Primero que nada, debes analizar con tu médico cual es el mejor procedimiento para ti. Las posibilidades son muchas y muy variadas. Sin embargo, hasta ahora en Venezuela, la dificultad se presenta para la pareja al momento del registro del nuevo integrante de la familia.

 

A finales de 2016, el Tribunal Supremo de Justicia publicó la sentencia 1127, también conocida con el número 357, por ser el número de expediente. El TSJ reconoció el derecho a la identidad de un niño que había sido concebido por una pareja lésbica a través  del método  ROPA (recepción de ovocitos por parte de la pareja). El método más utilizado por parejas de mujeres lesbianas. Por lo tanto, ese es el más recomendado, dado que el reconocimiento legal de la identidad del niño o niña está garantizado, así como la doble maternidad. Ningún registrador debe negarse a realizar este proceso y de hacerlo debes acudir a los tribunales correspondientes y hacer la denuncia.

 

Tu médico debe darte por escrito una constancia del procedimiento realizado que especifique los nombres de las mujeres involucradas en el proceso, es decir, la donante del ovulo y la gestante. Con este documento vas al registro y ya, no debería  haber mayor dificultad.  Podrías también tener a mano una copia de la sentencia mencionada. Hasta tanto el TSJ no aclare el alcance de su sentencia, cualquier otro método de fertilización asistida podría presentar dificultad para que ambas madres puedan registrar al niño o niña. Aunque lo que debe prevalecer es el derecho del niño a su identidad. Además, la sentencia específica que los niños de familias homoparentales gozan de los mismo derechos de aquellos en parejas heterosexuales.

Tercer situación: somos una pareja de mujeres u hombres homosexuales. Queremos adoptar, ¿eso es posible en Venezuela? no

 

Las condiciones y normas que rigen los procesos de adopción se encuentran en la Ley Orgánica de Protección de niños, niñas y adolescentes, Titulo IV, Instituciones familiares sección tercera. Las adopción puede ser conjunta, individual y plena.

 

Anteriormente, esta imposibilidad en la adopción conjunta por parte de parejas del mismo sexo no existía, pues no había nada explícito en la legislación. No obstante, en la más reciente modificación de la Ley en 2015, fue incluida en el artículo 411 que los adoptantes deben ser “una pareja conformada por un hombre y una mujer”. Es decir, se incluyó este requisito que sin duda alguna es discriminatorio hacia las parejas del mismo sexo.

Punto adicional:

Ante la migración masiva y desordenada de venezolanos, es necesario también revisar lo que dice la legislación en cuanto a cómo y a quién es posible otorgar la responsabilidad del cuidado de los hijos en caso de no poder llevarlos. Toda la información se encuentra en la ley. Pero, lo que puedo decirles con toda claridad es que la elaboración y firma de un poder, amplio y/o abierto no tienen ninguna validez legal en esta materia.

Para mayor información comunícate con nosotras pueden seguirnos nuestras redes sociales. 

Facebook, Twitter e Instagram: @unionafirmativa        

El próximo conversatorio será  el sábado 16 de junio. Anótalo en tu agenda. 

Compartir

Trabajo de Quiteria Franco como defensora de derechos humanos reconocido por Asamblea Nacional

Asamblea Nacional  reconoce el trabajo de Quiteria Franco como defensora de derechos humanos

El pasado jueves 15 de marzo en el Auditorio del Edificio José Maria Vargas, sede administrativa de la Asamblea Nacional se llevó a cabo un acto de reconocimiento del trabajo de distintas mujeres venezolanas, entre ellas nuestra Coordinadora General, la Profesora Quiteria Franco.

El acto de reconocimiento fue organizado por la Comisión Permanente de Política Interior presidida por la diputada Delsa Solórzano y contó además con la presencia de la Diputada Adriana D’Elia presidenta de la Sub-Comisión de la Mujer.

El trabajo de activismo de Quiteria Franco se ha destacado desde hace muchos años. Aunque se ha destacado en la palestra pública desde el 2015 cuando presentó ante la Comisión Inter Americana de Derechos Humanos un informe sobre la situación de las personas LGBTI en Venezuela. Posteriormente, ha presentado otros informes similares ante diferentes comisiones en  Naciones Unidas. Además de su trabajo en Venezuela formando a periodistas y funcionarios de instituciones públicas y privadas sobre los derechos humanos de las personas LGBTI en el país.

Más recientemente, su trabajo fue reconocido al ser electa como integrante plena y principal del Grupo Asesor de la Sociedad Civil para ONU-Mujeres en Latino América y el Caribe.

Pueden revisar y conocer más sobre la trayectoria de Quiteria Franco en nuestra sección de Reseña Histórica y en su blog.

Compartir

Venezuela niega a ciudadanos homosexuales derecho al matrimonio

Recibimos la opinión número 24 de la Corte Interamericana de Derechos Humanos con mucha alegría pues sabemos que esta constituye un instrumento legal base con argumentos sólidos para que los Estados firmantes del Pacto de San José se avoquen a adecuar su legislación interna y permitir, o, cesar en la negación de derechos a personas LGBTI. En un documento impecable desde el punto de vista filosófico y jurídico el tribunal desmonta todos los argumentos hasta ahora utilizados para impedir que mujeres y hombres homosexuales accedan a la institución civil del matrimonio.

Tal como lo dice el titulo el Estado venezolano niega a homosexuales su derecho al matrimonio.  No hay otra manera de decirlo, desde 1999 hasta 2015 ante la Asamblea Nacional dominada por el partido de gobierno se han presentado, solicitudes, marchas, manifestaciones, derechos de palabras, proyectos de ley, encuentros conversaciones y muchas diligencias más. Ninguna iniciativa encontró en el gobierno de Hugo Chávez y ahora el de Nicolás Maduro la real disposición a legislar a favor de las personas homosexuales. Ni siquiera cuando tuvieron la posibilidad de hacerlo con todas las leyes habilitantes que el parlamento psuvista les otorgó.

 

Como si fuera poco, en 2012 por orden del fallecido Hugo Chávez el estado venezolano denunció la Convención Americana de Derechos Humanos, lo que resultó en la salida del país de la jurisdicción de la Corte Interamericana de Derechos Humanos en 2014.

 

Al día de hoy, ante la reciente respuesta de la Corte Interamericana de Derechos Humanos sobre la Opinión Consultiva realizada por Costa Rica y a la cual Unión Afirmativa de Venezuela se adhirió a través de un amicus curiae, nos vemos nuevamente imposibilitados de ser beneficiados por la recomendación sobre el reconocimiento del matrimonio entre parejas del mismo sexo.

 

A pesar de que el gobierno asegura que Venezuela es un Estado protector y defensor de los Derechos Humanos, en 18 años no ha habido ningún avance en materia legislativa que garantice a personas lesbianas, gays, bisexuales, trans e intersex el pleno disfrute de sus derechos fundamentales.

 

 

El Estado de Costa Rica elaboró cinco preguntas sobre el alcance de la protección de la Convención Americana de Derechos Humanos en relación  a la identidad de las personas trans y a la protección internacional del vínculo de parejas del mismo sexo. En este escrito solo me refiero al segundo asunto.

 

 

Esto es lo que dijo la Corte sobre

LA PROTECCIÓN INTERNACIONAL DE LOS VÍNCULOS DE PAREJAS DEL MISMO SEXO.

La protección convencional del vínculo entre parejas del mismo sexo.

La Convención Americana protege, en virtud del derecho a la protección de la vida privada y familiar (artículo 11.2), así como del derecho a la protección de la familia (artículo 17), el vínculo familiar que puede derivar de una relación de una pareja del mismo sexo. La Corte estima también que deben ser protegidos, sin discriminación alguna con respecto a las   parejas entre personas heterosexuales, de conformidad con el derecho a la igualdad y a la no discriminación (artículos 1.1 y 24), todos los derechos patrimoniales que se derivan del vínculo familiar protegido entre personas del mismo sexo. Sin perjuicio de lo anterior, la obligación internacional de los Estados trasciende las cuestiones vinculadas únicamente a derechos patrimoniales y se proyecta a todos los derechos humanos internacionalmente reconocidos, así como a los derechos y obligaciones reconocidos en el derecho interno de cada Estado que surgen de los vínculos familiares de parejas heterosexuales (supra párr. 198). 

 

Los mecanismos por los cuales el Estado podría proteger las familias diversas

Los Estados deben garantizar el acceso a todas las figuras ya existentes en los ordenamientos jurídicos internos, para asegurar la protección de los todos los derechos de las familias conformadas por parejas del mismo sexo, sin discriminación con respecto a las que están constituidas por parejas heterosexuales. Para ello, podría ser necesario que los Estados modifiquen las figuras existentes, a través de medidas legislativas, judiciales o administrativas, para ampliarlas a las parejas constituidas por personas del mismo sexo. Los Estados que tuviesen dificultades institucionales para adecuar las figuras existentes, transitoriamente, y en tanto de buena fe impulsen esas reformas, tienen de la misma manera el deber de garantizar a las parejas constituidas por personas del mismo sexo, igualdad y paridad de derechos respecto de las de distinto sexo, sin discriminación alguna.    

Algunos puntos clave de la opinión de la Corte Interamericana de Derechos Humanos

 

La Corte afirma que “la orientación sexual y la identidad de género son categorías protegidas en la Convención Americana”.

 

“La convención americana no contempla una definición cerrada de familia ni mucho menos se protege sólo un modelo particular de familia”.  (par.174).

 

“En cuanto a la palabra familia, la Corte estima necesario reconocer  la importancia neurálgica de ésta como institución social, la cual surge de las necesidades y aspiraciones más básicas del ser humano”. (par. 176)

 

Están destruyendo el concepto de familia tradicional…

El Tribunal estima importante destacar que con ello, no se está desmeritando otras modalidades de familia, ni tampoco se está desconociendo la importancia de esta institución como elemento base de la sociedad; por el contrario, la Corte le está reconociendo igual dignidad al vínculo afectivo de una pareja conformada por dos personas que son parte de una minoría históricamente oprimida y discriminada.

 

Ah buen, pero que hagan un contrato y protejan sus bienes y ya…

La protección “trasciende los derechos patrimoniales y se proyecta a todos los derechos humanos, reconocidos a parejas heterosexuales”.

¿Cómo garantizar la protección del vínculo entre parejas del mismo sexo? “El matrimonio sería el método más sencillo”. Y advierte: nada de crear una figura paralela para las uniones homosexuales:

 

Qué porque se tiene que llamar matrimonio….

“Crear una institución que produzca los mismos efectos y habilite los mismos derechos que el matrimonio, pero que no lleve ese nombre carece de sentido, salvo el de señalar socialmente a las parejas del mismo sexo con una denominación que indique una diferencia sino estigmatizante, o por lo menos como señal de subestimación (…) Se configuraría una distinción fundada en la orientación sexual de las personas, que resultaría discriminatoria, y por tanto incompatible con la Convención Americana (…) Siempre y cuando exista la voluntad de relacionarse de manera permanente y conformar una familia, existe un vínculo que merece igualdad de derechos y protección sin importar la orientación sexual de sus contrayentes”.

 

Que la religión dice que …. Que la religión no me permite bla bla…

“Las convicciones religiosas no pueden ser utilizadas para condicionar lo que la Convención Americana establece respecto de la discriminación en razón de orientación sexual (…) En sociedades democráticas debe existir coexistencia mutuamente pacífica entre lo secular y lo religioso”

 

El matrimonio es para procrear…

“La Corte advierte que para negar el derecho de acceder a la institución del matrimonio, típicamente  se esgrime como argumento que la finalidad es la procreación y que este tipo de uniones (la homosexual) no cumple con tal fin.  La Corte considera que la procreación no es una característica que defina las relaciones conyugales, puesto que afirmar lo contrario sería degradante para las parejas-casadas o no- que por cualquier motivo carecen de capacidad generandi o de interés en procrear.”

 

La etimología de la palabra matrimonio…

El significado de la palabra “matrimonio” al igual que la de “familia” ha variado conforme al paso de los tiempos (…). Si bien la etimología es siempre ilustrativa, nadie pretende una imposición semántica de la etimología, pues de lo contrario se debería igualmente excluir del lenguaje otra numerosa cantidad de vocablos cuya semántica se aparta de su etimología.

 

Ah, pero los países no están obligados a acatar eso porque…

La Corte recuerda que su criterio es vinculante para todos los Estados que conforman el sistema interamericano de Derechos Humanos. Y ordena que:

“Diversos órganos del Estado realicen el correspondiente control de convencionalidad aplicando los estándares establecidos en esta Opinión Consultiva (…) Instamos a esos Estados a que impulsen realmente y de buena fe las reformas legislativas, administrativas y judiciales necesarias para adecuar sus ordenamientos, interpretaciones y prácticas internos”

 

Pero es que no nos ponemos de acuerdo…., no tenemos los votos necesarios, bla bla…

Sugieren a los estados:

“ (…) falta de un consenso al interior de algunos países sobre el respeto pleno por los derechos de ciertos grupos o personas que se distinguen por su orientación sexual, su identidad de género o su expresión de género, reales o percibidas, no puede ser considerado como un argumento válido para negarles o restringirles sus derechos humanos o para perpetuar y reproducir la discriminación histórica y estructural que estos grupos o personas han sufrido”

La frase más hermosa de todo el texto, en mi opinión, dice que “del  principio de  la  dignidad humana  deriva  la plena autonomía de la  persona para escoger  con quién quiere  sostener un  vínculo permanente y marital,  sea  natural  (unión  de  hecho) o solemne  (matrimonio)”.

 

Como ven, no hay argumentos válidos para seguir negando el derecho al matrimonio a las  mujeres y hombres homosexuales venezolanos.

Nadie, absolutamente, nadie tiene derecho  a decidir por otra persona a quien amar, de quien enamorarse o con quien construir una familia, un proyecto de vida. Nadie, nadie tiene derecho a negarle a esa persona la protección legal de su familia.

 

Compartir

Mural por el derecho a la No discriminación

Uno de los retos más grandes que tiene Venezuela en estos momentos es la división que existe entre sus ciudadanos y uno de los principales factores para lograr la reconciliación social es eliminar la discriminación. Es por ello que las organizaciones Unión Afirmativa y Acción Ciudadana Contra el SIDA junto con el portal de noticias Crónica.Uno unieron fuerzas para pintar un mural contra la discriminación por razones de raza, sexo, religión y política.

Los protagonistas del mural, ubicado en la calle El Metro de Chacao, se preguntan “¿Y qué?” a las dudas que la sociedad pone con respecto a su relación, condición física, raza o afinidad política. ”Ser diferente no es un problema” y “#NoMásDiscriminación” son las frases que resaltan. Las organizaciones y activiastas participantes esperan que el mural sirva para concienciar a vecinos y transeúntes sobre la diversidad que conforma nuestra sociedad.

Texto de AlternosLa

 

Texto de Norma Rivas

En una labor conjunta entre Crónica.Uno, Unión Afirmativa de Venezuela y ACCSI_VIH/SIDA se logró recuperar un mural en la Calle El Metro para enviar un mensaje a propios y visitantes contra la segregación por razones de raza, sexo, religión y política.

Caracas.”Ser diferente no es un problema” y “#NoMásDiscriminación” son las dos frases que sobresalen en el mural que activistas de Derechos Humanos y vecinos pintaron la semana pasada en la Calle El Metro, ubicada entre la avenida Francisco de Miranda y la avenida Libertador, municipio Chacao.

Este es el primer mural que Crónica.Uno pinta en el sector. Actividad que se logró por iniciativa de la profesora Quiteria Franco, coordinadora general de Unión Afirmativa de Venezuela, asociación civil sin fines de lucro con 17 años dedicados a proteger a las personas ante situaciones de discriminación por orientación sexual.

Por las organizaciones de DDHH participaron en la jornada Alberto Nieves, de ACCSI_VIH/SIDA; Mauro Bellesi de Unión Afirmativa y voluntarias de dicha asociación, así como otras personas que prefirieron no ser mencionadas. Se sumaron a la jornada funcionarios de la Comisión Permanente de Desarrollo Económico Sustentable que preside el concejal Diego Scharifker.

Al conocer que Crónica.Uno lidera un programa de pintura de murales con mensajes positivos, la profesora Franco consideró importante elaborar uno con un mensaje en rechazo a todo tipo de discrimimnación y que promoviera el respeto por las diferencias. Contó cómo surgió el boceto final:

Discutimos entre los miembros de la organización, yo les dijé lo que tenía en mente y todos opinamos. Creamos un grupo de mujeres para ser miembros voluntarias de Unión Afirmativa, entre ellas hay varias diseñadoras. Una de ellas ofreció hacer el diseño. Fuimos modificándolo poco a poco con las ideas que teníamos hasta que surgió ese diseño en el que todos estuvimos de acuerdo. Al final a todos nos gustó por la amplitud de sus mensajes. La diseñadora es una chica de Maracaibo de nombre Vanessa Borjas.

 

Luego de recorrer calles y avenidas de los cinco municipios del Distrito Metropolitano, Franco decidió centrar sus esfuerzos en buscar una pared en Chacao porque es una zona muy transitada, por lo que decidió contactar al concejal Diego Scharifker para pedirle orientacion sobre el procedimiento para la permisología. “Y para mi sorpresa, me dijo que él me ayudaría con ese trámite. Y así sucedió. Además me dijo que me apoyaría con gente de su equipo de trabajo y así fue, dos personas nos acompañaron casi todo el día”.

Leer nota completa en Crónica Uno

Compartir