Derechos humanos de LGBTI en comunidades indígenas venezolanas

Derechos humanos de personas LGBTI en comunidades indígenas

Durante la semana del 20 de julio al 26 de julio, estuvimos realizando varias actividades en el marco del Proyecto de Capacitación sobre el protocolo de atención a personas trans  a personal de salud que labora en la Casa de atención de mujeres indígenas amazónicas CAMIA ubicada en Puerto Ayacucho, estado Amazonas, un centro de atención a mujeres amazónicas de la organización de mujeres indígenas Wanaaleru.

Además del taller de capacitación a personal de salud de CAMIA, el proyecto contempla la formación en salud sexual y reproductiva a mujeres indígenas, así como jornadas de sensibilización a los pueblos indígenas sobre las personas lesbianas, gays, bisexuales y trans, quienes en su mayoría son objeto de discriminación por parte de miembros de sus comunidades; estas actividades son acompañadas por jornadas de salud con énfasis en mujeres lesbianas, bisexuales y trans de las etnias indígenas del estado Amazonas.

Por último, también se busca empoderar a personas lesbianas, gay, bisexuales y trans pertenecientes a las comunidades indígenas sobre sus derechos humanos que les permitan ejercer su defensa y protección personal ante cualquier acto de discriminación.

Todas estas actividades son posibles gracias al apoyo de la Embajada de Nueva Zelanda y, en particular, su sede en México. Igualmente, es gracias a la cooperación de la Organización Wanaaleru, la cual es la receptora de nuestros servicios de capacitación, sensibilización y empoderamiento para sus mujeres indígenas y toda la comunidad en general que se beneficia de estas jornadas integrales.

El taller sobre el protocolo de atención a persona trans es impartido por Quiteria Franco Profesora y Coordinadora General de Unión Afirmativa de Venezuela; la información sobre derechos sexuales y reproductivos están a cargo de Miguelina Laday, y la colaboración de la Directora General de Wanaaleru la Sra. Henelda Rodriguez en la traducción a lengua indígena de la comunidad Piapoco.

En una próxima visita al estado Amazonas continuaremos con estas actividades que buscan romper con la discriminación, el estigma y los prejuicios de las comunidades indígenas sobre las personas LGBTI, grupo que, según ellos mismos lo expresan, va en crecimiento.

En Unión Afirmativa aspiramos poder replicar este proyecto en otras comunidades indígenas dentro del estado Amazonas y también poder llevarlo a otros estados del país con presencia de comunidades indígenas como el estado Bolívar, Delta Amacuro y Zulia.

Unión Afirmativa es una asociación civil que trabaja por los derechos de las personas lesbianas, gays, bisexuales, trans, intersex, queer y demás grupos vulnerables de la sociedad venezolana. Realizamos trabajos de capacitación, sensibilización y formación en derechos humanos de personas LGBTI, asesoría empresarial sobre derechos humanos, incidencia nacional e internacional para denunciar las violaciones de derechos a personas LGBTI en el país.

Pueden contactarnos por nuestro correo unionafirmativadevenezuela@gmail.com por las redes sociales Facebook, twitter e instagram por @unionafirmativa

 

Wanaaleru  es  una   organización  indígena  que defiende y promueve los derechos humanos de las mujeres indígenas de la Amazonía venezolana. Desarrollan proyectos de salud sexual y reproductiva con enfoque intercultural y de igualdad de género,  con énfasis  en  la  promoción  de  la medicina  y   partería  tradicional  indígena.

Pueden contactarlas en Puerto Ayacucho, estado Amazonas; la sede de la CAMIA está ubicada en el Sector Marcelino Bueno, justo al lado de la sede del Centro de Atención y Formación Integral de la Mujer del Ministerio de la Mujer. Su directora es la Sra. Enelda Rodriguez.

 

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Derechos humanos vulnerados por negación de la identidad a personas trans

Por Quiteria Franco

Los derechos humanos se entienden como todos aquellos derechos inherentes al ser humano sin distinción alguna por su nacionalidad, sexo o género,  origen étnico, edad,  color de piel, religión o cualquier otra condición. Estos derechos están interrelacionados, son interdependientes e indivisibles. Es decir,  que cuando se afecta, niega o vulnera uno de ellos, todos los demás se ven afectados.

El Estado venezolano está en la obligación de promover, proteger y  garantizar los derechos humanos de toda su población. No obstante, la realidad es que en el caso de las personas trans el Estado venezolano ha sido negligente en cuanto al reconocimiento de un derecho básico como es el derecho a la identidad. La falta de reconocimiento de este derecho ha derivado en la violación de muchos otros derechos como el derecho a la educación, al empleo, a la salud y a la alimentación.

Como parte de la campaña #StopTransfobia de Amnistía Internacional Venezuela se ha publicado un material audiovisual en el que tres mujeres trans  y tres hombres trans comparten sus testimonios sobre cómo les afecta en su vida diaria el no contar con un documento de identidad, (en Venezuela es la cédula de identidad y el pasaporte) acorde a su identidad que incluye el nombre y el género.

El primer testimonio que se presenta es el de Chrismar Landáez, de 39 años, quien nos relata  un testimonio de lo ocurrido en un consultorio médico. El trato cordial recibido al ser atendida cambia bruscamente luego de mostrar su cédula. En muchas ocasiones las personas trans se sienten tan vulneradas y expuestas que optan por no regresar a la consulta.  No acudir a las citas médicas trae como consecuencias enfermedades no tratadas, tratamientos abandonados,  y la aparición de infecciones de transmisión sexual que encuentran en las personas trans un vehículo sin freno para su propagación en mayor proporción que en el resto de las personas.  Vemos entonces como la negación de un documento de identidad afecta el derecho a la salud.

Luego escuchamos a Sam Marín, un hombre trans de 41 años quien comparte cómo su vida cambió drásticamente luego de haber hecho su transición de mujer a hombre. Sam es un hombre con un pasado exitoso profesionalmente con un título universitario en publicidad y mercadeo pero hoy en día vive y padece la negación del derecho al trabajo debido a la falta de un documento de identidad (cédula). Los empleadores se impresionan al ver su trayectoria laboral pero le niegan el empleo alegando no saber cómo lidiar administrativamente con la incongruencia entre su nueva identidad de género y su identidad legal. Su realidad afecta también a quienes dependen de él económicamente ya que es jefe de hogar y padre de una joven de 17 años.

En tercer lugar escuchamos a Francis Mora quien comparte su experiencia en el Servicio Administrativo de Identificación, Migración y Extranjería, la institución responsable de emitir el documento de identidad, mejor conocido como el SAIME. Donde se evidencia la falta de un protocolo de atención a las personas trans, lo cual vulnera su derecho a un trato digno y respetuoso y naturalmente la violación al derecho a la identidad por parte del ente encargado y responsable de su garantía.

Posteriormente, vemos a Sebastián Abreu quien asegura ser víctima de transfobia, es decir, de rechazo y discriminación por razón de su identidad y expresión de género.  Es muy común en Venezuela que durante los viajes por carretera se detenga a las unidades de transporte público para su inspección y se les pida a los hombres descender. Esto le sucedió a Sebastián en un viaje de desde Maracaibo a Caracas, la capital del país. Su derecho al libre tránsito y al disfrute y esparcimiento se ve afectado por la incómoda situación de tener que presentar una cedula de identidad que no refleja su verdadera identidad.

Christina Yélamo nos contó cómo se vio forzada a abandonar sus estudios universitarios ante la negativa de sus profesores a permitirle firmar la lista de asistencia con el nombre y el género con el que ella se identifica.  Su derecho a la educación se ve afectado por no contar con un documento de identidad acorde a su género.

Finalmente, Alejandro Hidalgo nos relata cómo su derecho a la alimentación se ve afectado desde que en los locales comerciales y de expendio de alimentos se solicita el documento de identidad para adquirir desde una goma de mascar hasta un kilo de pollo. La situación de exposición y vulneración ante una multitud es algo que violenta su dignidad.

Las personas trans no deberían ser sometidas a todas estas situaciones que las llevan a un estado de indefensión legal, y recibir tratos crueles y denigrantes. Venezuela debe permitir el cambio de nombre y género de las personas en todos sus documentos de identidad y así cumplir  con su deber de protección y garantía de los derechos humanos a todos sus ciudadanos sin discriminación alguna sin someterles a tratos y requisitos patologizantes, sino apegados a los estándares internacionales establecidos por la ONU y la Comisión Interamericana de Derechos Humanos.

El video de Amnistía Internacional es particularmente educativo y emotivo,  en el que además se aclaran conceptos como el género y sexo, hombre y mujer trans, transfobia, identidad de género y el derecho a la identidad. Los invito no solo a verlo sino a compartirlo con el propósito de que llegue a quienes tienen la responsabilidad de emprender los cambios legales e institucionales para que los derechos de las personas trans no sigan siendo violados como consecuencia de la falta de una cédula acorde a su identidad y expresión de género.

También puedes sumarte a la campaña firmando para exigir al Registro Civil garantizar de inmediato el cambio de nombre a las personas trans que así lo soliciten sin mayores requisitos que los establecidos en la ley en el siguiente enlace: https://amnistiaonline.org/StopTransfobia/

 

Publicado originalmente en Amnistía Internacional

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Acompañemos a las personas trans en Venezuela a exigir su derecho a la identidad

Por Quiteria Franco

Este fin de semana pasado tuve la oportunidad de asistir a la Asamblea General Ordinaria  (AGO) de Amnistía Internacional Venezuela.  En este evento se presentó la campaña mundial Valiente que será el eje de acción para los próximos dos años.  Los recientes ataques a defensores y defensoras de los derechos humanos en todo el mundo muestran la urgente necesidad de la nueva campaña.

Adicionalmente, en el ámbito nacional, se presentó la campaña por el derecho a la identidad de las personas trans. Esta campaña va de la mano con la campaña mundial por los defensores que persigue la educación en derechos humanos y  la captación de activistas.

Estas dos nuevas campañas se presentan como una excelente oportunidad para las personas trans.  En primer lugar, se están organizando talleres de formación en derechos humanos para personas trans y, en segundo lugar,  se les invita a unirse a la acción por su derecho a la identidad.

¿En qué consiste la acción?

Se trata de una recolección de firmas que, posteriormente, en el corto plazo, serán entregadas ante la Dirección de Registro Civil y Electoral para exigir se permita a las personas trans cambiar su nombre a través de un procedimiento administrativo simple y sin mayores exigencias que las que dictan las leyes.

Recordemos:

En el año 2009, la Asamblea Nacional realizó la modificación del artículo 146 de la Ley Orgánica de registro Civil, con la intención de permitir el cambio de nombre. El 31 de julio de 2009, la entonces Diputada Iris Varela declaró que las personas trans podrían realizar el cambio de nombre luego de la modificación de la mencionada Ley.[1] No obstante, siete años han transcurrido y ninguna persona trans ha podido realizar dicho cambio. El Estado venezolano está en deuda con el grupo de personas trans que hoy más que nunca ve vulnerados sus derechos ante la imposibilidad de adecuar sus documentos de identidad en concordancia con su apariencia física.

Creo importante que las personas trans se empoderen y se hagan participes de la demanda por sus derechos ante los organismos correspondientes. El empoderamiento pasa por adquirir el conocimiento necesario de las leyes y los mecanismos que permiten exigir el reconocimiento de nuestros derechos.

Extiendo la invitación para que no dejen pasar esta oportunidad de contar con el apoyo de Amnistía Internacional y acudir a los talleres de formación que son especialmente dirigidos a todas las personas trans.

Recomendaciones de organismos Internacionales de Derechos Humanos

Es oportuno recordar que varios organismos de derechos Humanos han recomendado a Venezuela emprender las acciones necesarias para proteger a las personas LGBTI.  Esto es sin duda, un elemento a considerar al momento de ejercer cualquier tipo de exigencia antes las instituciones venezolanas.

Primeramente,  la Comisión Interamericana de Derechos Humanos en 2015 “instó al Estado venezolano adoptar una ley de identidad de género no patologizante”.

Ya en 2014 el Comité de la Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer de Naciones Unidas había recomendado al Estado venezolano “adoptar las disposiciones legales necesarias para proteger a las mujeres de la discriminación por razones de orientación sexual e identidad de género.”

También en 2015, tanto el Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales como el Comité de Derechos Humanos durante el  Examen a Venezuela sobre cumplimiento del Pacto sobre Derechos civiles y políticos recomendaron al Estado venezolano “agilizar la elaboración y adopción de una legislación que garantizase una protección suficiente con incorporación de los motivos de discriminación por orientación sexual e identidad de género.”

Finalmente, en 2017 durante el Examen Periódico Universal España e Israel recomendaron a Venezuela  reconocer el derecho a la identidad de las personas Transgénero. La respuesta del Estado fue solo “toma nota” demostrando así su poco compromiso en avanzar en el reconocimiento de la identidad de las personas trans.

Acá les dejo el enlace a la página donde pueden apoyar con su firma a las personas trans en su exigencia al Consejo Nacional Electoral sobre su derecho al cambio de nombre como un primer paso al  reconocimiento de su identidad auto-percibida.

¡Actúa ya, haz clic aquí! 

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